ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Realización de evaluaciones de referencia

Los datos de referencia se utilizan como punto de partida para determinar los progresos hacia la meta y los objetivos de un proyecto y para medir el nivel y la orientación del cambio. Establecen una base para comparar la situación antes y después de una intervención, que puede utilizarse para comprender mejor las contribuciones o evaluar la eficacia de un programa determinado (véase el módulo de vigilancia y evaluación para tener más información sobre la forma de realizar un análisis de referencia).

Sobre la base de un marco de vigilancia de un programa concreto, las evaluaciones de referencia con la policía y otros actores de seguridad pueden incluir (aunque no se limitan a ello) la recopilación de información relativa a:

  • Políticas y protocolos institucionales y sectoriales
  • Sistemas de gestión de casos y de registros en las instituciones policiales
  • Capacidades institucionales y competencias de recursos humanos (incluida la infraestructura, los mecanismos operacionales y las competencias técnicas)
  • Conocimientos, actitudes y prácticas del personal de seguridad en relación con la igualdad de género y la violencia
  • La experiencia de las mujeres y niñas con la policía y otros actores de seguridad (incluidas las percepciones, el apoyo recibido por las supervivientes y los casos de violencia perpetrados por personal uniformado)
  • Mecanismos de seguridad de base comunitaria y colaboración con la policía

 

Ejemplo: Estudio de referencia: Fortalecimiento de las acciones del Estado y la sociedad civil para superar la violencia contra las mujeres en Haití (UNIFEM)

En 2008, el UNIFEM realizó un estudio de referencia en Haití para su programa “Enfoque comunitario para apoyar la participación de la mujer en la consolidación de la paz y la prevención de la violencia sexual en situaciones de conflicto”. El estudio tenía por objeto proporcionar un panorama general de los patrones de la violencia contra la mujer y las intervenciones en curso para abordar la cuestión, y examinar los resultados e indicadores propuestos del programa a fin de sentar las bases de los planes futuros de vigilancia y evaluación. El estudio, que se llevó a cabo durante un período de seis semanas, incluyó un estudio preliminar de la bibliografía disponible publicada y no publicada, seguida de una investigación realizada en el país que incluyó 37 entrevistas en profundidad y 11 debates de grupos de reflexión con informantes clave, incluidos agentes de nivel nacional y local de la Policía Nacional. Las guías (en inglés) de entrevistas y grupos de reflexión se pusieron a prueba en una región durante una fase piloto antes de finalizarse. Se tomó la decisión deliberada de que no participaran supervivientes en la investigación, habida cuenta de las limitaciones de tiempo y las medidas necesarias para adaptar éticamente las técnicas de investigación a esta finalidad.

Las preguntas de investigación abarcaron las experiencias de violencia de las mujeres y niñas, así como la capacidad de la Policía Nacional y otros actores para responder a la violencia contra las mujeres y niñas. Por ejemplo:

  • ¿Qué tipos de violencia experimentan las personas en estas zonas? ¿Cuán frecuentes y graves se consideran?
  • ¿Qué formas de violencia sexual y de género se producen en las comunidades incluidas en el estudio? ¿Cuándo, dónde y con qué frecuencia se producen? ¿Quiénes son los responsables?
  • ¿Qué mecanismos, órganos, iniciativas, ya sea formales o informales, existen actualmente en las comunidades incluidas en el estudio para:

a) prevenir, disuadir, reducir la violencia y

b) responder a la violencia? ¿Usan la violencia para lograr sus objetivos? ¿Cuán eficaces son? ¿Incluyen a las mujeres? ¿Responden a las prioridades de las mujeres?

Principales conclusiones:

  • Considerable reconocimiento del papel de la policía para suministrar seguridad a nivel de la comunidad.
  • Respuestas dispares de la policía a las solicitudes de intervención, debido a la falta de transporte o combustible; a veces la policía exigía un pago en efectivo para responder.
  • La policía informó de que en determinadas oportunidades utilizó la mediación, tratando de reconciliar a las parejas, aunque se vio obligada a adoptar medidas oficiales en casos de maltrato infantil o daño físico grave.
  • La función de la Coordinadora nacional de asuntos de la mujer dentro de la Policía permitió que Concertation Nationale (Diálogo nacional) (un órgano conjunto integrado por instituciones públicas, organizaciones internacionales y la sociedad civil para abordar el problema de la violencia de género) obtuviera acceso a las personas clave dentro de la jerarquía policial, aunque en algunos casos se marginara su función debido a su categoría subalterna y la falta de recursos. Se nombraron algunos coordinadores de género, aunque estos también carecían de los recursos necesarios para ejecutar sus tareas.
  • La falta de capacitación sistemática sobre la violencia de género, que se realizaba en la Academia de Policía para algunos reclutas o en sesiones breves organizadas por la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas (MINUSTAH).
  • Aunque en algunos casos se informó de que se trató adecuadamente la recepción de las supervivientes, en otros casos las organizaciones de mujeres denunciaron una tendencia a culpar a las supervivientes.
  • Se han elaborado planes con miras a establecer dependencias de la mujer en varias comisarías piloto.

 

Fuente: Spraos. 2008. Strengthening state and civil society action to overcome violence against women in Haiti: UNIFEM.