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Fortalezca los mecanismos de coordinación interministerial a nivel nacional

  •  Un mecanismo nacional de coordinación puede facilitar la colaboración entre los ministerios de defensa y del interior (y cualquier otra institución de seguridad), los mecanismos relativos a la mujer y otros ministerios y órganos que trabajan en relación con la cuestión y que tal vez no puedan intercambiar información periódicamente y ejecutar actividades conjuntas. La coordinación interministerial es indispensable para garantizar una división clara de funciones y responsabilidades y establecer esferas de colaboración para la aplicación de estrategias y planes nacionales a fin de abordar la violencia contra la mujer.
  • Los principales ministerios e instituciones que deberían participar en la coordinación incluyen a los responsables de la salud (supervisión de la prestación de atención médica y orientación psicológica); justicia (enjuiciamiento y asistencia jurídica); bienestar y protección social (en relación con la vivienda, la asistencia económica y otros medios de apoyo); cuestiones relativas a la mujer y el género; asuntos comunitarios y gobierno local; y la oficina del presidente y el gabinete (que pueden contribuir a dar prioridad a la cuestión en el programa de políticas). Los representantes de las organizaciones nacionales de la sociedad civil o las redes que prestan servicios de primera línea (salud, vivienda, orientación, asistencia jurídica, etc.) a mujeres y niñas también deberían participar en la coordinación a nivel nacional.
  • El establecimiento de un comité interministerial y multisectorial que se reúna periódicamente puede contribuir a: 
    • Establecer un proceso o sistema de remisión claro a nivel nacional, regional y comunitario para las supervivientes; 
    • Garantizar que todos los proveedores de servicios a nivel local y nacional comprendan las diferentes formas de violencia contra las mujeres y las niñas; sus obligaciones respecto de la cuestión y la forma de trabajar con otras partes del sistema;
    • Elaborar un plan o estrategia nacional para prevenir y abordar la violencia contra la mujer;
    • Poner en marcha campañas nacionales sobre la cuestión; 
    • Determinar funciones y obligaciones claras correspondientes a los ministerios pertinentes;
    • Establecer la coordinación con actores y asociados internacionales en otros países;
    • Mejorar la colaboración con el gobierno y la sociedad civil, incluidas las organizaciones y redes de mujeres; 

A continuación figuran algunos ejemplos de órganos de coordinación:

Coordinación interministerial y protocolo para prevenir el femicidio en Costa Rica

En Costa Rica se ha creado un comité especial con autoridades de alto nivel para ayudar a prevenir el asesinato de mujeres en el contexto de relaciones íntimas. Las instituciones que se ocupan directamente de las actividades destinadas a cumplir este objetivo han firmado un protocolo que se habrá de aplicar en casos de alto riesgo para la vida o la integridad de la mujer. El Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y Paz (encargado del sistema penitenciario), el sistema de salud pública de Costa Rica, el sistema judicial, los servicios públicos y el Instituto Nacional de la Mujer han acordado de consuno dar cumplimiento a este protocolo.

En todos los casos de amenazas hechas o conocidas, los organismos que se ocupen de una situación de violencia contra la mujer deberán realizar una evaluación del riesgo y poner en marcha medidas especiales cuando determinen que ese riesgo es alto (por ejemplo, órdenes de detención obligatorias). Se utiliza una base de datos común para recabar información de todos los organismos, de modo que las medidas de protección queden registradas, se compartan y se les dé seguimiento, como también información sobre violaciones de órdenes u otros actos y factores que pueden contribuir a incrementar el riesgo de homicidio.

Adaptado de: Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). 2010. Manual sobre Respuestas policiales eficaces ante la violencia contra la mujer - Serie de manuales de respuesta de la justicia penal. Viena. UNODC.

 

Plan de acción y procedimientos operativos estándar para trabajar con supervivientes de la trata de personas en Kosovo

En Kosovo, en 2004 la OSCE (en inglés), el Departamento de Justicia, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la policía, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el UNICEF y organizaciones no gubernamentales que brindan refugio establecieron un grupo de trabajo para elaborar un conjunto de procedimientos operativos estándar (en inglés) a fin de garantizar la coordinación de todos los prestadores de servicios que trabajan con mujeres y niños supervivientes de la trata de personas con fines de explotación sexual.

Durante un período de un año el grupo acordó los mejores métodos para asistir a los supervivientes, abarcando cuestiones desde la identificación de las víctimas hasta su reincorporación en sus países de origen; las responsabilidades de cada organización; y la elaboración de un plan interinstitucional para la coordinación de la respuesta a cada caso, que se publicó en 2005. El grupo de trabajo comenzó preparando procedimientos operativos para la asistencia a víctimas extranjeras de la trata, pero con el tiempo el proyecto se amplió para abarcar también a las víctimas nacionales, que requerían servicios diferentes. Los procedimientos operativos estándar resultantes están dirigidos a grupos de supervivientes específicos, incluyendo menores, adultos, residentes locales y extranjeros. Para garantizar su aplicación, la OSCE impartió capacitación sobre el contenido de los nuevos acuerdos.

 En 2006, todas las partes habían firmado un acuerdo de cooperación y el proyecto contribuyó a mejorar no solo la coordinación entre los prestadores de servicios, sino también la calidad de los servicios brindados. Por ejemplo, se redujo significativamente el número de veces que se entrevistaba a un superviviente sobre su experiencia dado que los organismos perfeccionaron el intercambio de información pertinente. El grupo de trabajo también elaboró un formulario para la remisión adecuada y el registro confidencial de los casos.

Fuentes: Seftaoui, J. (ed.). 2009. ‘Bringing Security Home: Combating Violence against Women in the OSCE Region. A Compilation of Good Practices’. OSCE. Viena; Misión de las Naciones Unidas en Kosovo (UNMIK). 2005. ‘Kosovo Action Plan to Combat Trafficking in Human Beings: Supporting Framework’. UNMIK.

 

Equipo nacional de tareas sobre la violencia contra la mujer de Haití

Mandato: Establecido en 2003, el objetivo del equipo nacional de tareas tripartito (Concertation Nationale) (integrado por ministerios gubernamentales, donantes y organizaciones no gubernamentales) es promover un enfoque multidisciplinario para erradicar la violencia contra las mujeres y niñas. Tiene por objetivo vincular las diferentes instituciones y organizaciones para brindar una atención holística (psicosocial, jurídica, de la salud y de seguridad) a las supervivientes, y a la vez realizar campañas de sensibilización pública y otras actividades de prevención.   

Organización: el equipo de tareas incluye la Dirección General del Ministerio de la Condición de la Mujer y sus Derechos, la División de Salud Reproductiva y el Hospital Universitario de Haití en representación del Ministerio de Salud Pública y Población, y la Oficina de Protección del Ciudadano y la Policía Nacional de Haití en representación del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública. 

Un comité de coordinación y tres comisiones técnicas son responsables de la sincronización de instrumentos en torno a esferas de trabajo específicas:

  • Reunión de datos, incluidos la revisión de instrumentos como formularios de denuncia y programas informáticos de bases de datos, y el establecimiento de mecanismos para combinar información de las diferentes instituciones.
  • Apoyo y tratamiento, que abarcan actividades de apoyo y tratamiento para supervivientes, como la elaboración de instrumentos médicos y jurídicos, protocolos de tratamiento, planes de capacitación del personal y apoyo psicológico y social. Además, se han establecido subcomisiones para brindar apoyo médico, psicosocial y jurídico.
  • Comunicación y sensibilización, que abarcan actividades de concienciación sobre la prevención. 

Estrategia: en noviembre de 2005, el equipo de tareas adoptó un Plan de acción nacional para combatir la violencia contra la mujer (en francés) de cinco años de duración para guiar sus acciones, sobre la base de cuatro estrategias clave: 

  • Promoción y fortalecimiento de las asociaciones entre:
    • Ministerios pertinentes (Condición de la Mujer y sus Derechos, Salud Pública y Población, Justicia y Seguridad Pública, Asuntos Sociales y Empleo, Educación y Juventud y Deportes, y organizaciones públicas como la Oficina de Protección del Ciudadano y el Instituto de Estadísticas e Informática de Haití);
    • La sociedad civil y redes (de la mujer, para la promoción de los derechos humanos, de grupos de asistencia jurídica, de centros de salud, de centros de atención a las supervivientes, de organizaciones de jóvenes, etc.);
    • Organismos de desarrollo internacional y organizaciones no gubernamentales (las Naciones Unidas y organismos bilaterales o multilaterales); 
  • Establecimiento de mecanismos de coordinación (nacionales, departamentales y regionales);
  • Mejora de los datos y los conocimientos sobre la cuestión y énfasis en su reposicionamiento para que se la reconozca expresamente junto a otras violaciones de los derechos humanos;
  • Promoción e incorporación de un enfoque multisectorial que incluya asociaciones internacionales o regionales para la coordinación eficaz de las intervenciones y la obtención de resultados óptimos. 

Progreso

La evaluación de mitad de período (2009) del equipo de tareas presentó información sobre  varias esferas en las que se lograron avances:

  • La distribución del Plan de acción nacional, una hoja de datos técnicos sobre “qué hacer” en casos de agresión sexual y diversos instrumentos de capacitación. 
  • La ejecución de campañas de sensibilización (por ejemplo, programas de televisión).
  • La puesta en marcha de programas de formación para prestadores de servicios y agentes de policía.
  • La elaboración de un proyecto para la formulación de instrumentos de capacitación jurídica y de divulgación. 
  • La asunción del liderazgo del equipo de tareas por el Ministerio de la Condición de la Mujer y sus Derechos, con una secretaría y un secretario ejecutivo.
  • La formulación de una estrategia de financiación, aunque aún dependa en gran medida de los donantes externos. 

Experiencia adquirida

  • Contar con el apoyo político de alto nivel y una condición jurídica definida es fundamental para que los organismos de coordinación funcionen eficazmente. En 2009, el equipo de tareas no disponía de una carta y no se reconocía como entidad jurídica, lo que le impedía firmar acuerdos de subvenciones con donantes internacionales y recibir fondos directamente para la ejecución del Plan de acción nacional que había preparado. 
  • Debería prestarse atención al fortalecimiento de la coordinación local y subnacional junto con el establecimiento de mecanismos de coordinación nacionales. Los logros del equipo de tareas a nivel nacional se han centrado en las zonas urbanas y aún no se han implementado plenamente en los departamentos. Las actividades futuras deberían hacer más hincapié en elaborar iniciativas y mecanismos de coordinación descentralizados para poner en práctica los planes e instrumentos establecidos durante sus primeros cinco años de existencia.  
  • Las iniciativas rápidas y de corto plazo pueden marginar el papel de organismos de coordinación nuevos y sostenibles. La institucionalización gradual del equipo de tareas limitó su capacidad para coordinar la labor programática sobre violencia contra la mujer (especialmente durante períodos de emergencia), en la que el principal mecanismo ha sido el subgrupo temático sobre violencia de género de donantes, en colaboración con el equipo de tareas. Deberían elaborarse mecanismos de coordinación para casos de emergencia a fin de fortalecer explícitamente los organismos existentes con el objeto de garantizar la racionalización de las actividades multisectoriales y prevenir la duplicación de actividades.

Fuente: Comité Directivo de la Concertation Nationale contre les Violences faites aux Femmes. 2008. Mid Term Evaluation November 2005-November 2008

 

Principales herramientas 

 Véase también el modulo completo sobre respuestas coordinadas.

 Handbook for Coordinating Gender-based Violence Interventions in Humanitarian Settings (Manual para Coordinar las Intervenciones sobre Violencia de Género en Entornos Humanitarios) (Jeanne Ward para el grupo de trabajo temático sobre la esfera de responsabilidad sobre la violencia basada en el género, 2010). Este manual está destinado a personas y organismos que participan en actividades de coordinación de cuestiones relacionadas con la violencia basada en el género en emergencias humanitarias, así como a defensores y profesionales que trabajan en respuestas multisectoriales a la cuestión. El manual ofrece asesoramiento práctico sobre papeles de liderazgo, responsabilidades clave y medidas específicas que pueden adoptarse al establecer y mantener un mecanismo de coordinación sobre violencia de género en una emergencia, y está dividido en las siguientes seis secciones: una sinopsis de la violencia de género en entornos humanitarios; la coordinación de iniciativas para eliminar la violencia de género en el sistema de grupos temáticos; las responsabilidades y funciones clave; los pasos para implementar la coordinación; las competencias pertinentes para profesionales; y anexos  mencionados en las demás secciones. Disponible en inglés; 348 páginas.

 Community of Practice in Building Referral Systems for Women Victims of Violence (Comunidad de intercambio de prácticas en el establecimiento de sistemas de remisión para mujeres víctimas de la violencia) (Mary Jennings para el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente, 2010). Esta publicación se elaboró para profesionales y encargados de formular políticas que trabajan con enfoques multisectoriales y respuestas coordinadas a la violencia contra la mujer. El informe del taller incluye estudios de caso sobre mecanismos de sistemas de remisiones y la prestación de servicios, incluidas experiencias en Jordania, la República Árabe Siria y Palestina (e intervenciones específicas en la Ribera Occidental y Gaza), entre otros. Cada estudio de caso incluye lecciones extraídas basadas en las experiencias compartidas de una comunidad de profesionales. Disponible en inglés; 43 páginas.

 Training Manual: Facilitator’s Guide, Interagency & Multisectoral Prevention and Response to Gender-based Violence in Populations Affected by Armed Conflict (Guía para el facilitador del manual de capacitación sobre prevención y respuesta multisectorial e interinstitucional en materia de violencia basada en el género en poblaciones afectadas por conflictos armados) (Beth Vann para el Reproductive Health Response Consortium, 2004). Este recurso está dirigido a facilitadores e instructores que trabajan con poblaciones afectadas por conflictos armados. El manual brinda orientación paso a paso para un taller de tres días e incluye un programa de estudios flexible e interactivo que contiene una introducción a las cuestiones de género, la violencia de género y las normas recomendadas para prevenir y abordar la violencia por motivos de género en zonas afectadas por conflictos, con el objeto de profundizar la comprensión de este tema y las estrategias de prevención. Disponible en inglés; 124 páginas.