ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Asegurar la coordinación con otros sectores como parte de una red multisectorial de derivaciones

  • Además de instaurar mecanismos de coordinación nacional, la policía debe interaccionar con proveedores de servicios clave a nivel local, ya que las mujeres y las niñas suelen requerir otro tipo de apoyo además del policial para acceder a tratamiento médico clave, asistencia jurídica, alojamiento de emergencia y otros servicios sociales. Esto permite a la policía hacer las derivaciones más apropiadas como parte de una respuesta integral para que las mujeres y las niñas sobrevivientes o en riesgo de violencia reciban recomendaciones, apoyo y tratamiento adecuados y oportunamente (UNODC, 2010; Barnes, 2009).
  • La policía debe coordinar estrechamente con organizaciones o agencias (incluidas las gubernamentales, no gubernamentales y grupos comunitarios) que prestan los siguientes servicios:
    • Clínicas de salud, que prestan atención médica inmediata y tratamiento esencial a las sobrevivientes, tales como anticoncepción de emergencia (hasta 5 días después del incidente) y profilaxis post exposición en los casos de violación (en las primeras 72 horas)
    • Albergue, reintegración y alojamiento de emergencia, transitorio y a largo plazo para sobrevivientes y sus hijos e hijas u otras personas dependientes.
    • Apoyo psicosocial con orientación inmediata y a largo plazo
    • Apoyo socioeconómico inmediato y a largo plazo, y oportunidades de empleo o capacitación
    • Asistencia y asesoramiento legal, con apoyo para entablar demanda judicial contra el(los) perpetrador(es)

Respuestas comunitarias coordinadas o sistemas de derivación

El enfoque de coordinación multisectorial reúne a los prestadores de servicios de seguridad, justicia, salud y sociales para crear una forma distintiva de colaboración organizada para responder a casos de violencia. Las respuestas comunitarias coordinadas son importantes para asegurar que la asistencia policial y otra asistencia de emergencia dirigida a mujeres y niñas sea integral y esté centrada en las sobrevivientes. Se han desarrollado distintos modelos de respuestas coordinadas desde los años 80 (comenzando con el modelo Duluth), incluidos modelos dirigidos por la policía (tales como la Conferencia Multiagencial para la Evaluación del Riesgo en Londres).           

 

Práctica promisoria: Modelo Duluth de intervención pública (Estado Unidos)

El modelo Duluth, desarrollado por el Programa de intervención para el maltrato doméstico en los años 80 en Minnesota, es uno de los enfoques más conocidos y probados de respuesta comunitaria coordinada. El modelo ha sido adaptado en varios contextos mundialmente y continúa desarrollando sus métodos de colaboración. La intervención basada en la comunidad comprende la presencia de defensores contra la violencia doméstica que trabajan directamente con la policía, la justicia penal, prestadores de servicios de albergue y otros en la comunidad para fortalecer las respuestas centradas en la sobreviviente y mejorar la seguridad de las mujeres que sufren maltrato. El modelo está orientado a poner fin a la violencia en cada caso mediante varias áreas de trabajo claves: protección para las víctimas de maltrato continuo; responsabilizar a los perpetradores y prestadores de servicios por la seguridad de las mujeres; ofrecer a los agresores la oportunidad de cambiar (incluso mediante el castigo si aumenta la seguridad de la víctima); y asegurar el debido proceso judicial para los perpetradores durante la intervención.

El mecanismo de coordinación Duluth se caracteriza por:

  • Supuestos y teorías claramente identificables y ampliamente compartidas sobre el origen del maltrato y formas efectivas de impedirlo;
  • Estrategias de intervención probadas en la práctica que aportan seguridad y rendición de cuentas en todos los elementos del procesamiento del caso; y
  • Métodos bien definidos de cooperación interagencial guiada por programas de incidencia.

El Modelo funciona en torno a un marco en el cual:

  • La comunidad y los propios agresores son los principales responsables de controlar el maltrato, en lugar de la víctima.
  • El maltrato es una forma de violencia doméstica que comprende el uso consistente de coerción, intimidación, incluida la violencia y otras formas relacionadas de abuso, ya sean legales o ilegales (se presenta como una rueda de poder y control). Las iniciativas deben distinguir y responder de diferente manera a los casos de golpiza y otras formas de violencia doméstica, y hacer los ajustes pertinentes a las intervenciones.
  • Las intervenciones y el sistema deben ajustarse y ser flexibles para responder a los diferentes antecedentes económicos, culturales y personales de las mujeres y niñas maltratadas.
  • Tanto las sobrevivientes como los agresores deben ser tratados con respeto como miembros de la comunidad, reconociendo los factores sociales que afectan sus circunstancias personales.

Los principios estratégicos de la intervención interagencial que promueve el modelo incluyen:

  • Se requerirán cambios dentro de cada institución involucrada en el procesamiento de casos. Los prestadores de servicios y otro personal deben trabajar en coordinación para aumentar su capacidad de proteger a las sobrevivientes y cumplir con los acuerdos interagenciales en su totalidad. Las agencias participantes deben cooperar con el examen, ajuste y estandarización de prácticas en ocho áreas básicas relacionadas con la coordinación de las acciones del personal en casos de maltrato:
    • Identificar la misión, propósito y función o tarea específica de la agencia en cada punto de intervención en cada caso.
    • Diseñar políticas que orienten cada punto de intervención.
  • Proporcionar herramientas para orientar a los profesionales en sus tareas (por ej. pantallas de computadora conectadas a líneas de emergencia, formularios de denuncia policial especializados, formularios de investigación previa al fallo; programas educativos/orientación para agresores.
  • Crear un sistema para vincular a los profesionales para que las acciones de cada uno en relación al caso contribuyan a las intervenciones subsiguientes de otros funcionarios.
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    • Adoptar sistemas interagenciales de gestión (por ej. seguimiento e intercambio de información; evaluaciones periódicas; reuniones interagenciales bimensuales para identificar y abordar los problemas de la gestión de casos; cláusulas y políticas de rendición de cuentas.
    • Establecer un plan cooperativo de recaudación de fondos para obtener los recursos necesarios.
    • Acordar los supuestos, teorías y conceptos a usar en políticas y prácticas administrativas.
    • Desarrollar/impartir capacitación interagencial en políticas, procedimientos y conceptos.
  • La estrategia general debe estar centrada en la seguridad de la sobreviviente. Los servicios independientes de defensa de la víctima tienen un importante papel en la programación relativa a los agresores. Se deben establecer organizaciones de monitoreo independientes para coordinar grupos de trabajo, manejar el sistema de rastreo, y ayudar a organizar evaluaciones periódicas e investigación. Las organizaciones de defensa son centrales para todos los aspectos del diseño de las intervenciones.
  • Las agencias deben participar como socios colaboradores. Cada agencia debe convenir en identificar, analizar, y responder a cualquier práctica interna que pueda comprometer las metas colectivas de intervención. Pequeños grupos para solucionar problemas, comités de capacitación, evaluaciones, y reuniones regulares pueden ayudar a coordinar las intervenciones a través de una sola agencia líder (como en el Proyecto Duluth de Intervención contra el Maltrato).
  • Los agresores deben ser consistentemente responsabilizados por usar violencia. La intervención eficaz requiere una respuesta clara y consistente de la policía y los tribunales para todos los actos de agresión, que incluya:
  •  
    •  Arresto obligatorio para agresores primarios
    • Alojamiento de emergencia, grupos de educación y defensa para sobrevivientes
    • Proceso judicial de los casos basado en pruebas
    • Condenas de encarcelamiento cada vez más severas para reincidentes
    • Grupos educativos para agresores por orden judicial
    • Una organización coordinada para rastrear a los agresores, asegurar que los agresores reincidentes o los que no cumplan sean responsabilizados y garantizar la seguridad de la víctima son elementos centrales de la respuesta.

El modelo Duluth ha logrado ofrecer mayor protección a la víctima y reducir la reincidencia en distintas comunidades, y se han desarrollado una variedad de recursos para apoyar su réplica y adaptación, a saber:

Evaluaciones e investigación del Modelo Duluth y más sobre el enfoque.

Orientación para adaptar el Modelo (Advocates for Human Rights-StopVAW)

Orientación específica para instituciones sobre la implementación de respuestas comunitarias coordinadas focalizadas en el sistema de justicia penal: Modelo St. Paul de seguridad: Una respuesta interagencial a los delitos de violencia doméstica (Praxis International)

 

Fuentes: Domestic Abuse Intervention Program. “What is the Duluth model?”; y Praxis International. St. Paul Blueprint for Safety: An Interagency Response to Domestic Violence Crimes. Praxis International. St. Paul.

 

Estudio de caso: La Conferencia Multiagencial sobre Evaluación del Riesgo, de la policía de Londres, autoridades locales y prestadores de servicios (Reino Unido)

La Conferencia Multiagencial sobre Evaluación del Riesgo (MARAC por sus siglas en inglés) es una reunión mensual de instituciones tales como la policía local, profesionales de la salud y vivienda, personal de albergues y otros especialistas del gobierno y no gubernamentales, incluidos Asesores Independientes en Violencia Doméstica (IDVA por sus siglas en inglés) que prestan servicios a sobrevivientes de violencia doméstica identificadas en mayor riesgo (definido como un patrón de maltrato que presenta riesgo de daño grave o feminicidio). La primera conferencia MARAC fue organizada en 2003 por Cardiff’s Women Safety Unit (una iniciativa multiagencial que se ocupa del maltrato doméstico) en Gales, y desde entonces se ha expandido a más de 200 MARAC en todo el Reino Unido.

La Conferencia opera a nivel distrital, con reuniones presididas por la policía. En cada reunión se tratan 20-30 casos de alto riesgo. Los IDVA son centrales en el proceso MARAC, ya que son responsables de representar la visión de las víctimas/sobrevivientes en la reunión, y del vínculo entre la mujer o niña y las instituciones socias para asegurar que el curso de acción propuesto sea seguro y apropiado.

Las metas de MARAC son:

  • Compartir información para aumentar la seguridad, salud y bienestar de las sobrevivientes.
  • Determinar si el agresor representa un riesgo significativo para una persona en particular o para la comunidad en general.
  • Trabajar juntos para desarrollar e implementar un plan de gestión de riesgos para brindar apoyo profesional a quienes están en riesgo y que reduzca el riesgo de sufrir daño.
  • Reducir la repetición de incidentes violentos.
  • Mejorar la rendición de cuentas institucional.
  • Mejorar el apoyo con que cuenta el personal que se ocupa de los casos de maltrato doméstico de alto riesgo.

El modelo MARAC ha ayudado a la policía del Reino Unido a desarrollar una respuesta integral a la violencia doméstica. Aunque ha habido un aumento de la seguridad para sobrevivientes de violencia doméstica, incluida una reducción de la progresión y severidad del maltrato y una reducción o incluso cese de reincidencia del maltrato, se necesita más investigación para determinar los contextos en los cuales la MARAC es el mecanismo de coordinación más eficaz. Vea el Estudio de Caso completo.

Fuentes: Entrevista de Social Development Direct con la Policía Metropolitana, 2010; CAADA. 2010; Coy y Kelly. 2011. “Islands in the stream: An evaluation of four London independent domestic violence advocacy scheme.” Child and Woman Abuse Studies Unit. Londres.

Para obtener más información y orientación, vea el modulo de Respuestas coordinadas.