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Vigilancia social

La participación activa de organizaciones de la sociedad civil, especialmente grupos de mujeres, en el desarrollo de políticas de seguridad y supervisión de las estructuras, políticas y prácticas de las instituciones de seguridad constituye un elemento crucial de la rendición de cuentas del sector y puede:

  • Asegurar que se incluyan las diferentes perspectivas y necesidades de seguridad de distintos grupos dentro de la población cuando se están planificando y desarrollando la medidas de seguridad nacional y local;
  • Ayudar a fortalecer el sentido de propiedad de los procesos de reforma del sector seguridad;
  • Mejorar el valor y la relevancia de las iniciativas de seguridad a nivel comunitario; y
  • Promover la intensificación de las acciones para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas (Kanani 2008; Barnes y Albrecht, 2008).

Las organizaciones de la sociedad civil necesitan estar representadas y contribuir a las discusiones políticas para poder desempeñar un papel efectivo en el monitoreo de la rendición de cuentas del sector. En este sentido, los órganos de supervisión de la seguridad deben incluir la participación de organizaciones de mujeres, especialmente grupos que defienden a sobrevivientes de violencia y trabajan con ellas (por ej. juntas civiles de revisión, comisiones de denuncias públicas y grupos de monitoreo independientes). Estos órganos conjuntos socio gubernamentales pueden desarrollar, revisar y coordinar la implementación de políticas y planes de acción nacionales sobre violencia contra las mujeres, asegurando que incluyan medidas específicas y fijen las responsabilidades claves de las instituciones de seguridad.

 

Ejemplo: La alianza para la defensa de la política sobre violencia contra mujeres y niñas en Ghana

La Fundación Ark, en Ghana, es una organización no gubernamental de defensa de los derechos humanos de las mujeres. Para lograr el desarrollo de un marco de políticas coordinadas que aborden la violencia contra la mujer y la infancia en Ghana, lideró una Alianza de Promoción de Políticas integrada por actores estatales y no estatales que promueven la adopción de una Política y Plan Nacional para la implementación de la Ley de Violencia Doméstica (Ley 732 de 2007), y para asegurar que la Política trate ampliamente los problemas de la violencia sexual y de género en las estructuras institucionales. También incidió exitosamente para la adopción de un enfoque integrado y coordinado para abordar la violencia contra las mujeres y niñas en el marco político. De 2008 a 2010, la iniciativa llevó a cabo actividades de monitoreo para evaluar el estado de la implementación de la Ley.

Fuente: Ark Foundation. Monitoring and Advocacy Unit.

Las acciones específicas que puede desarrollar la sociedad civil para exigir la rendición de cuentas del sector por su desempeño incluyen:

  • Monitorear las leyes y políticas nacionales en cuanto a su conformidad con las leyes internacionales y regionales sobre las necesidades de seguridad de las mujeres, violencia contra las mujeres y las niñas, y el rol del sector seguridad. Las organizaciones pueden desempeñar un papel crucial en el monitoreo y cumplimiento de las leyes nacionales mediante compromisos acordados internacional y regionalmente, por ejemplo, a través de un informe paralelo al informe oficial del gobierno sobre la implementación de una convención o resolución tal como la CEDAW o la resolución 1325 del Consejo de Seguridad. Por ejemplos de informes paralelos que monitorean a los comités nacionales, vea los informes de país presentados al Comité de la CEDAW (vea la columna Information provided to the Committee (información proporcionada al Comité)) durante las sesiones anuales y la Iniciativa de Compromisos Nacionales de Peace Women.  
  • Monitorear los procesos de reforma policial y militar, por ejemplo realizando revisiones independientes del proceso y los resultados para asegurar que incluyan medidas para mejorar las respuestas a la violencia contra las mujeres, y haciendo análisis y recomendaciones a quienes formulan las políticas, promoviendo una mayor rendición de cuentas de las instituciones de seguridad sobre su tratamiento del problema.

 

Ejemplo: El rol de las mujeres en la revisión de la Defensa y la Seguridad nacional en Fiji

A continuación de las discusiones mantenidas en la Vigilia de Paz liderada por mujeres durante el conflicto de rehenes en mayo de 2000, el Consejo Nacional de Mujeres de Fiji tomó contacto con los militares, aprendiendo a negociar y comunicarse con las fuerzas de seguridad, quienes tenían una fuerte influencia para hacer frente a la inestabilidad del país. Como resultado, el Comandante de las Fuerzas Militares de Fiji reunió a miembros del Consejo Militar y otros oficiales superiores con representantes de la Vigilia de Paz, quienes presentaron una declaración conocida como “La Carta de las Mujeres”. Destacaba la necesidad que Fiji volviera a la democracia parlamentaria; que los militares respetaran la Constitución de 1997 como la ley suprema del país; e instaba a los militares a respetar los derechos humanos. Aunque la carta fue recibida favorable y respetuosamente, la delegación aprendió una importante lección: que en los futuros diálogos e iniciativas de paz se debía usar el lenguaje de los militares y del sector seguridad.

En 2003, el Consejo Nacional de Mujeres y el Consejo Militar mantuvieron un diálogo nacional, que tuvo como resultado la creación del Comité Coordinador de Mujeres, Paz y Seguridad de Fiji, y que el Consejo Nacional de Mujeres entregara propuestas formales para la Revisión de la Seguridad y la Defensa Nacional. Quedó demostrada la valiosa contribución que pueden hacer las redes de mujeres (desde niveles comunitarios y nacionales) a las intervenciones de advertencia temprana, mientras que también identifican puntos de ingreso clave para las mujeres a los niveles de toma de decisión local y nacional. La propuesta se focalizaba principalmente en la participación de las mujeres en la toma de decisiones sobre seguridad, identificaba a la violencia contra las mujeres como un obstáculo para la participación, e incluía las siguientes recomendaciones:

  • La Ministra de la Mujer debe ser incluida en el Consejo de Seguridad Nacional.
  • La Secretaria Permanente del Ministerio de la Mujer debe ser miembro permanente del Comité Asesor de Seguridad Nacional.
  • Las mujeres deben estar representadas efectiva y equitativamente en los Comités de Seguridad Provinciales y Distritales.
  • Las mujeres deben ser incluidas en la Unidad de Evaluación de la Seguridad Nacional.
  • Se debe garantizar el equilibrio de género en los niveles de toma de decisión de las fuerzas de seguridad, y se deben realizar esfuerzos para reclutar mujeres en las Fuerzas Militares.

Durante el proceso, el Gobierno de Fiji publicó un documento de gabinete sobre estos temas, mantuvo consultas adicionales e implementó las primeras dos recomendaciones. En 2008, el Gobierno Interino nombró a la Ministra de la Mujer para integrar el Consejo de Seguridad Nacional. Con este nombramiento, la Directora de la Mujer se convirtió en miembro del Comité Asesor de Inteligencia y otros comités de seguridad.

Fuentes: Hendricks, C. y L. Hutton, (2008) ‘Defense Reform and Gender – Tool 3, Gender & Security Sector Reform Toolkit, Eds. Megan Bastick y Kristin Valasek, Geneva: DCAF, OSCE/OIDDH, ONU-INSTRAW; comunicación de Sharon Bagwhan-Rolls, Femlink Pacific; UNDP (2010) Enhancing Security Sector Governance in the Pacific Region: A Strategic Framework.

  • Monitorear la implementación de políticas y prácticas, incluida la documentación de casos de violencia contra las mujeres y hacer recomendaciones sobre cómo deben responder las instituciones. Las organizaciones pueden efectuar evaluaciones de género en las instituciones, procesos, políticas y presupuestos con respecto a la prevención y respuesta (incluida la recolección de datos desagregados por sexo), presentar hallazgos y recomendaciones concretas para las instituciones de seguridad. La sociedad civil y las organizaciones basadas en la comunidad también pueden tener un papel vital en la recolección de datos sobre los diferentes tipos de violencia contra la mujer, especialmente cuando la policía tiene poca capacidad. Por ejemplo, en Timor-Leste la organización no gubernamental Fokupers reúne sus propios datos sobre los casos de violencia denunciados por mujeres que solicitan la ayuda del grupo, los cuales publica, comparte y discute con la Unidad de Personas Vulnerables de la Policía, para complementar los datos de la policía y como parte de un mecanismo nacional de referencia para casos de violencia de género.

 

Ejemplo: Recomendaciones para el ejército de los Estados Unidos

El Consejo Nacional Asesor sobre Violencia contra la Mujer y la Oficina para la Violencia contra la Mujer han desarrollado un Manual con recomendaciones para que el ejército de los Estados Unidos mejore su respuesta ante la violencia contra las mujeres de las siguientes maneras: 

  • Usar el Equipo de Trabajo de la Defensa sobre Violencia Doméstica. Revisar, evaluar, apoyar y mejorar los esfuerzos del Departamento de Defensa de los EE.UU. para poner fin a la violencia doméstica.
  • Evaluar la incidencia de agresión sexual, violencia en el noviazgo, violencia doméstica y acecho entre miembros del ejército solteros y sus parejas. Continuar identificando y evaluando toda política o práctica dentro de las unidades que, directa o indirectamente, fomente actividades que comprometan la seguridad de las mujeres.
  • Mejorar la coordinación entre las comunidades militares y civiles. Implementar una respuesta comunitaria coordinada a los delitos con elementos de agresión sexual, incluida la prostitución forzada, violencia en el noviazgo, violencia doméstica, y acecho (cometidos dentro y fuera de la base militar).
  • Mejorar y continuar el uso de intervención militar para abordar y eliminar la violencia doméstica. Trabajar en colaboración con comunidades militares y civiles para mejorar los esfuerzos de intervención y prevención.
  • Continuar enseñando a los miembros de comando y de servicio cómo prevenir el uso desautorizado de la violencia durante su período de servicio. Enfatizar que es necesario un liderazgo fuerte en todos los niveles para fortalecer el entrenamiento y la gestión del personal.
  • Asegurar que haya defensores de víctimas capacitados en cada destacamento y que las mujeres en las bases militares también tengan acceso a defensores de víctimas de la comunidad civil local. Publicitar la disponibilidad de líneas de emergencia civiles y militares para casos de agresión sexual y violencia doméstica, y servicios de intervención en caso de crisis en todos los destacamentos.
  • Continuar ofreciendo a las víctimas y los perpetradores intervenciones multidisciplinarias. Recomendar la dotación de recursos y fondos adicionales o la reasignación de los recursos existente
  • Registrar todos los casos de agresión sexual, violencia en el noviazgo, violencia doméstica, y acecho denunciados, y la participación de personal militar en la prostitución forzada de mujeres en la base de datos correspondiente del Departamento de Defensa. Revisar los registros y recomendar formas de mejorar el seguimiento de los casos de violencia contra la mujer.

(Consejo Nacional Asesor sobre Violencia contra la Mujer y la Oficina para la Violencia contra la Mujer. Toolkit to End Violence Against Women. Chapter 15. The Role of the U.S. Military in Preventing and Responding to Violence Against Women).

  • Concientizar al público y los medios de comunicación sobre la responsabilidad de los actores del sector de seguridad, la importancia y el proceso para denunciar los incidentes ante la policía, y los mecanismos disponibles para exigirles rendición de cuentas.
  • Establecer redes que trabajen por los problemas de seguridad y violencia contra las mujeres, y puedan contribuir a:
    • Compartir información relevante sobre recursos y conocimientos prácticos del rol de las instituciones de seguridad en material de prevención y respuesta a la violencia;
    • Generar solidaridad entre organizaciones que trabajan para poner fin a la violencia (a través de investigación, diálogo e intercambio);
    • Fortalecer las capacidades de los miembros en relación a problemas críticos y metodologías de investigación e incidencia;
    • Propiciar la coordinación de sistemas de derivación y la prestación de servicios para mujeres y niñas;
    • Asistir a la policía en la identificación de localidades vulnerables que aumentan la inseguridad;
    • Incidir transversalmente en las regiones para mejorar las respuestas al conflicto y la trata de personas;
    • Proporcionar información útil para desarrollar políticas y programas nacionales e internacionales sobre mujeres, paz y seguridad.;
    • Incidir para aumentar el interés y la inversión en prevención de la violencia de género.
  • Dirigir la atención hacia la sostenibilidad a largo plazo de iniciativas que comprometan al sector con el problema de la violencia (por ej. trabajar para institucionalizar la capacitación en derechos de la mujer y violencia de género; promover la prestación conjunta de servicios con órganos del gobierno nacional y local; ayudar a desarrollar una red práctica de derivaciones).

 

Ejemplos de redes de la sociedad civil dedicadas a la seguridad que se ocupan de la violencia contra las mujeres

  • El fin de la Asociación Internacional de Mujeres Policía es “fortalecer, unir y elevar el perfil de las mujeres en la justicia penal a nivel internacional”. Sus metas específicas incluyen: elevar el perfil de los asuntos de género mediante cambios en las políticas y los procedimientos, (por ejemplo en políticas de recursos); mejorar la capacidad de las mujeres de superarse proporcionando oportunidades de desarrollo profesional; asegurar que los logros y contribuciones de las mujeres a la justicia penal y la sociedad sean reconocidos; y fomentar las relaciones en red y el apoyo de los pares.
  • El Consorcio Global para la Transformación de la Seguridad dirigido por el Sur está orientado a aportar opiniones y perspectivas nuevas a los debates sobre la reforma del sector seguridad mediante la investigación, el diálogo y las relaciones en red. Apoya proyectos sobre seguridad de las mujeres y violencia contra la mujer en África, Asia y América Latina – incluido un estudio de la respuesta de los actores de seguridad.
  • La Red de Mujeres para la Paz y la Seguridad en África (WIPSEN-África) fue creada en 2006 en Ghana como una organización panafricana centrada en la mujer y dirigida por mujeres, con el mandato principal de promover la participación estratégica de las mujeres y su liderazgo en la gobernabilidad de la paz y seguridad en África. La red tiene actividad principalmente en África Occidental e implementa programas relacionados con la mujer, la paz y la seguridad (incluida la reforma del sector seguridad), liderazgo y toma de decisión de la mujer en temas de paz y seguridad, y su rol en la recuperación posconflicto.
  • Acción de Género para la Paz y la Seguridad en el Reino Unido, es un grupo de trabajo especializado en paz y desarrollo compuesto por ONG, académicos y constructores de paz comunitarios, fundado en 2006 y focalizado en el progreso de la implementación de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, propicia y monitorea la inclusión efectiva de la perspectiva de género en todos los aspectos de las políticas y prácticas nacionales sobre paz y seguridad.

Busque otras organizaciones relevantes en el Portal de Peace Women.

 

Herramientas principales

Civil Society Oversight of the Security Sector and Gender – Tool 9’, Gender & Security Sector Reform Toolkit (Vigilancia social del sector seguridad y género – Herramienta 9, Manual de Reforma del sector seguridad y género) (Barnes, K. y Albrecht, P. Eds. Bastick y Valasek, 2008). Este manual es un recurso para organizaciones de la sociedad civil, involucradas en el control del sector seguridad, así como todos quienes deseen desempeñar un papel más activo en esa área. El manual ofrece una introducción a la importancia y los beneficios de integrar los temas de género a la vigilancia de la sociedad civil sobre el sector. Incluye ejemplos prácticos y recomendaciones. Disponible en árabe; inglés; francés; indonesio.

Public Oversight of the Security Sector: A Handbook for CSOs on Democratic Security Governance’ (Vigilancia pública del sector seguridad: Un manual para OSC sobre gobernabilidad democrática y seguridad) (Capriani, Cole E. y Kinzelbach, K., 2008). Este Manual es para organizaciones de la sociedad civil y no gubernamentales. Ofrece generalidades de las consideraciones prácticas y conceptuales de los aspectos de la vigilancia que se prestan para la participación de la sociedad civil. También es relevante para instituciones democráticas y representantes, formuladores de políticas, investigadores, instituciones del sector seguridad, medios de comunicación, así como organizaciones regionales e internacionales aliadas con la sociedad civil para la vigilancia pública del sector seguridad. El Manual incluye un capítulo sobre Género, Gobernabilidad Democrática y Seguridad, que plantea los beneficios de integrar los temas de género al sector. Disponible en inglés.