ESCAPE RAPIDO DE SITIO

¿Qué Puede Esperarse de Una Campaña Para Poner Fin a La Violencia Contra Las Mujeres y Niñas?

Mediante una estrategia clara, consultas frecuentes con los interesados y una planificación cuidadosa, es posible lograr cambios. Las evaluaciones y pruebas disponibles demuestran que, dentro de lo razonable, las campañas pueden tener éxito. No obstante, una sola campaña no puede resolver todas las cuestiones relacionadas con la VCM. Se requieren estrategias de largo plazo que se ejecuten en múltiples frentes para prevenir y reducir efectivamente la violencia contra las mujeres y niñas (OMS, 2010. Preventing intimate partner and sexual violence...). Los éxitos parciales consolidados de las diferentes campañas han contribuido considerablemente al logro de cambios concretos en la concienciación pública, así como en las leyes y políticas para poner fin a la VCM.

A continuación se describe lo que puede esperarse razonablemente como resultados positivos de una campaña para poner fin a la VCM:

  • Como mínimo, romper el silencio sobre la violencia contra las mujeres y niñas: las campañas son acciones públicas para lograr el cambio, es decir convertir la VCM en una cuestión pública. No obstante, romper el silencio es solo el primer paso, aunque indispensable, para poner fin a la VCM.
  • En las campañas de promoción, influir en los encargados de la adopción de decisiones: cuanto mayor sea el apoyo público a una campaña, tanto más probable es que tomen nota de ella los políticos y los líderes de opinión que pueden impulsar el cambio normativo o institucional.
  • Alcanzar objetivos de campaña concretos y realistas: una campaña destinada al logro de una medida concreta que ha de adoptar un grupo bien definido de personas tiene mayores oportunidades de éxito que un llamamiento vago a poner fin a la violencia. Dichos objetivos pueden ser, entre otros:
  1. Impulsar a las supervivientes de la violencia a que busquen apoyo y reparación
  2. Garantizar la financiación gubernamental de los centros de mujeres que apoyan a las supervivientes de la VCM
  3. Convencer a los legisladores de que incorporen la legislación internacional sobre la VCM en la legislación nacional (véase el Módulo de Legislación.)
  4. Persuadir a los autores de la violencia de que obtengan tratamiento

Ejemplos:

La campaña Freedom from Fear en Australia Occidental logró incrementar considerablemente el número de autores de VCM que buscaron tratamiento psicológico llamando a una línea telefónica de asistencia.

La campaña de Marruecos (que comenzó en la década de 1990) para la enmienda de la Ley islámica de la familia (Moudawana) logró cambios jurídicos importantes que aumentaron los derechos de la mujer en relación con el matrimonio y el divorcio. (Fuente: Alexandra Pittman, con el apoyo de Rabea Naciri, Cultural Adaptations: The Moroccan Women's Campaign to Change the Moudawana, Instituto de Estudios sobre Desarrollo, 2007.)

  • Provocar un cambio en las normas sociales durante un período determinado: Las evaluaciones de las campañas de la VCM sugieren que las campañas bien concebidas pueden impulsar un cambio importante en las actitudes y normas sociales relacionadas con la VCM. No obstante, no necesariamente hay un vínculo directo entre los cambios en los conocimientos y las actitudes y los cambios en los comportamientos violentos, que dependen de distintos factores. La OMS, por ejemplo, observa acerca de las campañas en los medios: “Las campañas en los medios han logrado incrementar los conocimientos sobre la violencia en la pareja e influir en las actitudes relativas a las normas de género, aunque se tiene menos conocimiento acerca de su capacidad para reducir el comportamiento violento, ya que es difícil medir los cambios potenciales en los niveles de violencia relacionados con las intervenciones en los medios. No obstante, la investigación demuestra que las intervenciones en los medios que han tenido mayor éxito son las que comienzan con la comprensión del comportamiento de sus destinatarios e impulsan la participación de sus miembros en la intervención” (OMS, 2009. Promoting Gender Equality to Prevent..).

Por consiguiente, las campañas, aunque son elementos importantes en toda lucha para abordar la violencia basada en el género, son de por sí insuficientes para erradicar el problema. En cambio, se requiere una iniciativa multisectorial en múltiples frentes, entre otras cosas campañas, legislación, servicios e intervenciones de base comunitaria para realmente reducir la violencia contra las mujeres y niñas.