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Investigación formativa sobre los grupos destinatarios

Al concebir campañas de cambio de comportamiento y elaborar herramientas de comunicación masiva para prestar apoyo a todo tipo de campañas es importante tener una idea exacta de los conocimientos y comportamientos del público destinatario en relación con el tema de la campaña. El estudio de caso incluido a continuación muestra el modo en que las investigaciones formativas ayudan a diseñar una campaña.

 

Estudio de caso: La  campaña One Man Can (Un hombre puede) en Sudáfrica


Dado que Sudáfrica tiene uno de los índices más altos de violencia doméstica y violaciones del mundo y el número más alto de personas con VIH, las mujeres son especialmente vulnerables. La organización no gubernamental Sonke Gender Justice, en asociación con organizaciones sudafricanas e internacionales, puso en marcha la campaña One Man Can durante los “Dieciséis días de activismo contra la violencia doméstica” de 2006. El Gobierno de Sudáfrica y donantes internacionales, incluidos el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Fundación Ford, financiaron la campaña, que se ejecutó en las nueve provincias de Sudáfrica.

Actividades: la campaña presta apoyo a hombres y niños para que adopten medidas a nivel individual o colectivo para poner fin a la violencia doméstica y sexual y promover relaciones estables y equitativas que disfruten tanto hombres como mujeres. La campaña utiliza estrategias de cambio social interrelacionadas como:

  • Sensibilización y educación comunitaria, por ejemplo a través de los talleres de trabajo de One Man Can, murales, campañas puerta a puerta, manifestaciones y marchas, festivales de fútbol callejero, el uso de la radio, la televisión y los medios gráficos, y un sitio web completo que ofrece asesoramiento práctico, relatos digitales, canciones de la campaña e informes de investigaciones.
  • El Conjunto de medidas prácticas de One Man Can brinda a los hombres recursos para actuar conforme a sus preocupaciones sobre el VIH y el SIDA y la violencia doméstica y sexual, y puede obtenerse en el sitio web (véase infra). Sirve tanto para individuos como para representantes gubernamentales, ONG, organizaciones de base comunitaria y grupos comunitarios que trabajan con hombres y mujeres para abordar la violencia basada en el género y el VIH y el SIDA. El sitio web de la campaña ofrece asesoramiento práctico (planillas de acción) accesible y dirigido especialmente a entrenadores deportivos, progenitores, líderes religiosos, profesores y jóvenes en cinco idiomas.
  • Actividades de promoción y movilización pública para el cambio normativo y la aplicación eficaz de las políticas relativas a la VCM.
  • El fomento de la capacidad de las organizaciones e instituciones asociadas que participan en la campaña One Man Can, especialmente en relación con el establecimiento de redes y la formación de coaliciones.

Investigación formativa: la campaña One Man Can se basó en una serie de métodos de investigación para determinar su diseño y contenido. Para decidir el contenido de las planillas de acción, Sonke analizó materiales existentes elaborados en otros lugares. Se organizaron debates de grupos de reflexión con supervivientes de la violencia, líderes religiosos, maestros, entrenadores deportivos, jóvenes y hombres adultos. Además, Sonke realizó una serie de encuestas callejeras, en que se preguntó a hombres en centros comerciales, restaurantes, peluquerías y estaciones de autobús sobre el modo en que percibían el problema de la violencia de los hombres contra las mujeres y qué estaban dispuestos a hacer al respecto. La investigación formativa reveló que los hombres y muchachos se preocupaban por la violencia doméstica y sexual, pero frecuentemente no sabían cómo luchar contra ella. Para diseñar la imagen de la campaña, Sonke trabajó con un equipo asesor de jóvenes y puso a prueba diferentes logotipos en las calles de Ciudad del Cabo y Johannesburgo con 120 hombres y mujeres.

Evaluación del impacto: resultados

La campaña tuvo un efecto positivo sobre las comunidades donde se realizó. Los datos recabados en una encuesta telefónica indican que los talleres de trabajo de Sonke tuvieron un efecto especialmente positivo en el comportamiento durante las semanas posteriores a su celebración: el 25% de los participantes informaron de que habían recurrido a servicios de pruebas y consultas voluntarias; el 50% señaló que había presenciado actos de violencia basada en el género en sus hogares o comunidades y, de este grupo, el 50% los había denunciado a la policía, alrededor de una tercera parte (el 37%) a estructuras comunitarias y el 4% a ONG locales. El 61% de los participantes afirmó que había aumentado el uso de preservativos. Más de cuatro de cada cinco participantes de los talleres organizados por Sonke también declararon que posteriormente habían hablado con sus amigos o familiares sobre el tema de la campaña. La evaluación se basó principalmente en encuestas telefónicas a participantes de la campaña One Man Can y en datos recopilados sistemáticamente por el Gobierno y ONG en tres provincias. Sus conclusiones se basaron también en un proyecto cualitativo más amplio actualmente en marcha en siete provincias de Sudáfrica con participantes de la campaña One Man Can

Consulte el conjunto de herramientas de la campaña One Man Can y materiales multimedia en  afrikaans, francés, inglés, isiZulu e isiXhosa en el sitio web de la campaña (en inglés).

(Fuente: Colvin, 2009. Report on the Impact of Sonke Gender Justice Network’s “One Man Can” Campaign...).