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Influir en los legisladores u otros encargados de la elaboración de políticas

  • Para alcanzar una meta de promoción legislativa, las personas participantes en el proceso de promoción deben influir en los legisladores o miembros del Parlamento, las autoridades del gobierno y otros encargados de la elaboración de políticas. Tienen también que dirigirse a sus bases de apoyo y sus aliados para pedirles que influyan en los encargados de tomar las decisiones y elaborar las políticas. Primeramente deben identificar a los encargados de tomar decisiones que sean favorables a sus opiniones y al asunto en cuestión y estén dispuestos a colaborar. Estas personas podrán ayudarles a ampliar la red de partidarios recomendando a otras a las que llamar, visitar y escribir.
  • A continuación, las personas participantes en el proceso de promoción deben identificar también a las autoridades con opiniones contrarias a las suyas e interactuar con ellas. Estas autoridades expresarán argumentos que probablemente sean los que se expongan en contra de la meta de la iniciativa de promoción. Aunque no puedan apoyar incondicionalmente la iniciativa en su totalidad, quizá se les pueda convencer de que apoyen parte de ella o un sólo objetivo de la meta global.
  • Si las personas participantes en el proceso de promoción se reúnen con partidarios u opositores a la meta de la iniciativa de promoción o si los llaman o escriben, deben mostrarse respetuosos y recordar siempre la importancia de las relaciones a largo plazo. Con tal fin, deben ser también corteses y respetuosos con el personal de los parlamentarios, las autoridades del gobierno y los encargados de la elaboración de políticas. El personal tiene mucha influencia y capacidad de persuasión con los encargados de la elaboración de políticas.

(Véase: Guía de recursos de promoción legislativa: promoción de los derechos humanos en Bosnia y Herzegovina (en inglés), Global Rights, pág. 18, 2005)


Métodos para influir en los legisladores

  • Reuniones individuales y reuniones informativas: Las reuniones informativas tienen por objeto exponer datos y análisis de la propuesta de legislación a un grupo de parlamentarios y a su personal, mientras que las reuniones individuales son las que, como su propio nombre indica, se mantienen con un solo parlamentario y, posiblemente, con su personal.
  • Al planificar las reuniones individuales, las personas participantes en el proceso de promoción deben:
    • buscar el momento más apropiado para mantener la reunión estudiando los horarios de la Asamblea Legislativa y si se está celebrando o no una sesión;
    • averiguar dónde es habitual mantener este tipo de reuniones, si en el edificio de la Asamblea Legislativa o en las oficinas de las ONG, y elegir el lugar más apropiado según el mensaje que se quiera transmitir;
    • determinar qué información se pondrá de relieve en la reunión, el propósito de ésta y los resultados deseados, y
    • enviar información por adelantado –documento de exposición de la postura, temas de debate, resumen del proyecto de ley, etc.– pero cuidando de que tenga una extensión manejable.
  • Al planificar las reuniones informativas, las personas participantes en el proceso de promoción deben:
    • asegurarse de invitar con mucha antelación –al menos cinco o seis semanas– a otras ONG y autoridades del gobierno e indicarles que marquen la fecha de la reunión en su agenda al enviarles la invitación oficial tres o cuatro semanas antes;
    • hacer invitaciones personales a la reunión si procede e incluir en ellas al personal del legislador;
    • averiguar la postura del legislador o encargado de la elaboración de políticas antes de la reunión y prever las preguntas y motivos de preocupación que pueda plantear;
    • elaborar un mensaje conciso y comprensible de tres minutos y practicar con él;
    • si va asistir a la reunión más de una persona, reunirse antes para determinar la función de cada una (como experta en el tema, como persona que ofrecerá testimonios, como parte interesada, etc.), y, en la reunión, presentar a cada una explicando su función.
    • si van a participar múltiples personas y ONG, asegurarse de dirimir los conflictos internos en privado antes de la reunión;
    • hacer los preparativos para la reunión, como buscar un espacio apropiado, reservar el material audiovisual necesario y pedir los asientos, las mesas, el estrado, los rotafolios y demás equipo que se vaya a utilizar;
    • escuchar al legislador o encargado de la elaboración de políticas y atender los motivos de preocupación y preguntas que plantee;
    • si no se solicita información, enviar toda información que se haya ofrecido enviar más tarde;
    • hacer un seguimiento de la reunión con una carta de agradecimiento, y
    • mantener el contacto con las personas favorables a la iniciativa.
  • Cartas y llamadas de teléfono: Estos métodos también pueden ser una herramienta eficaz con que influir en los legisladores y los encargados de la elaboración de políticas. Las personas participantes en el proceso de promoción deben tener en cuenta lo indicado a continuación.
  • En las cartas se debe:
    • exponer claramente el asunto en cuestión y el objetivo;
    • explicar por qué el legislador o encargado de la elaboración de políticas debe apoyar la postura expuesta;
    • reconocer la capacidad de la persona para influir en el asunto;
    • explicar al legislador o encargado de la elaboración de políticas cómo apoyar la postura y que beneficios le reportará hacerlo;
    • abordar los motivos potenciales de preocupación;
    • ser conciso;
    • utilizar el tratamiento correcto para dirigirse a la persona, y
    • ser respetuoso.
  • En las llamadas telefónicas, se debe:
    • bosquejar las cuestiones tratadas, indicando primeramente las prioridades;
    • llamar la atención del legislador o encargado de la elaboración de políticas en los 30 primeros segundos;
    •  ser educado;
    • resumir los resultados de la conversación en una carta, y
    • agradecer a la persona el tiempo dedicado.
  • Además de reuniones individuales, cartas y llamadas de teléfono, las personas participantes en el proceso de promoción probablemente tengan la oportunidad de participar en diálogos más públicos sobre el asunto en cuestión. Deben prepararse bien para tales oportunidades, tanto o más que para las llamadas y las reuniones privadas. Los diálogos públicos pueden adoptar la forma de sesiones legislativas o de debates o foros menos formales, quizá.
  • Sesiones públicas: Las sesiones públicas son un modo más formal de trabajar con la Asamblea Legislativa o Parlamento. Tienen la ventaja de ofrecer a las personas participantes en el proceso de promoción la oportunidad de entablar un debate sustantivo con quienes tienen poder y competencia para abordar el asunto en cuestión en el Parlamento y durante sus reuniones. El inconveniente es que es característico de ellas estar sujetas a los procedimientos parlamentarios, lo que puede comportar limitaciones u otros obstáculos para las personas encargadas del proceso de promoción que deseen participar.
  • Debates públicos: Otra forma de entablar un diálogo público sobre el asunto en cuestión es celebrando un debate público, que es más informal que una sesión pública, pero que sigue estando sujeto al reglamento. Las personas participantes en el proceso de promoción pueden beneficiarse del debate público sobre el asunto en cuestión porque es mayor el número de personas que tienen la oportunidad de participar, al celebrarse fuera del Parlamento. Tiene el inconveniente de que, aunque es probable que asistan a él miembros de la sociedad civil expertos en el asunto, no todos los miembros del Parlamento ni todos los encargados de la elaboración de políticas deseados participarán.
  • Foros públicos: Una última forma de someter el asunto a debate público es celebrar un foro público. Lo organiza la ONG al frente de la iniciativa de promoción. Puede invitar a asistir a quienes desee, puede celebrarlo en un lugar neutral y puede elegir a quienes quiera para que se dirijan al público asistente. El inconveniente es que los miembros del Parlamento no tienen por qué participar y que, si lo hacen, el impacto sobre la política podría ser mínimo, porque el foro se celebra al margen del diálogo oficial.
  • A pesar de los inconvenientes de cada tipo de diálogo público, las personas participantes en el proceso de promoción deben examinarlos todos para determinar cuál puede resultarles de más utilidad.

(Véase: Guía de recursos de promoción legislativa: promoción de los derechos humanos en Bosnia y Herzegovina (en inglés), Global Rights, pág. 38, 2005)

PRÁCTICA PROMETEDORA: En Estados Unidos, la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica ha publicado un manual sobre cómo emprender acciones legislativas para proteger a las mujeres frente a la violencia doméstica. La Guía de acción legislativa contra la violencia doméstica (en inglés) ofrece ideas para conocer el proceso legislativo, localizar legislación, organizar reuniones y formar coaliciones, así como guiones para escribir cartas a los legisladores o contactar con ellos por teléfono.

CASO DE ESTUDIO: La campaña “El género es mi agenda”

Un mecanismo de uso común en las iniciativas de promoción, especialmente con los organismos regionales, es la reunión suplementaria o pre foro de ONG. Esta técnica se utiliza eficazmente en muchas áreas para generar consenso entre las ONG y preparar el trabajo de cabildeo antes de la reunión de un organismo encargado de la elaboración de políticas o leyes o un mecanismo de derechos humanos. En el contexto africano, por ejemplo, la han utilizado grupos de la sociedad civil que realizaban labores de promoción en la Unión Africana (UA). La ONG Femmes Africa Solidarité (en inglés) coordina la organización periódica de reuniones consultivas precumbre, que se celebran antes de cada periodo de sesiones de la UA. Estas reuniones están centradas en la creciente participación de la mujeres africanas en los procesos de la UA y en el monitoreo y la aplicación de la Declaración Solemne sobre la Equidad de Género en África de la Unión Africana, así como de otros instrumentos regionales de derechos de las mujeres, como el Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos relativo a los derechos de la mujer en África.