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Pasos prácticos para el establecimiento de alianzas

  • Comience temprano. Establecer su alianza temprano le ayuda a que se asuma la alianza como propia de manera colectiva y se aprovechen plenamente las competencias y experiencias complementarias.
  • Comience con una pequeña alianza básica y auméntela gradualmente. En particular, si su organización tiene experiencia y tiempo limitados es recomendable esto y no las complejas etapas de formación de grupos con docenas de organizaciones.
  • Determine para qué necesita la alianza. ¿Es principalmente para fines de información (establecimiento de redes) o la necesita para coordinar con otros, es decir planificar actividades en conjunto para lograr la mayor repercusión posible? ¿Está buscando una cooperación estrecha en la cual los aliados combinan parte de sus recursos y dividen su labor sobre la base de una plataforma de campaña compartida? Es importante que todas las partes participantes estén de acuerdo sobre el grado de compromiso que se necesita para armonizar las expectativas de los diferentes aliados.

  • Identifique a los principales interesados. Determine qué organizaciones pueden contribuir más eficazmente a la campaña, por ejemplo usando herramientas para elaborar el catálogo de interesados (Véase Análisis de los interesados y Herramientas clave para identificar los destinatarios en la sección que antecede).

A continuación se enumeran las preguntas principales que deberían plantearse:

1. ¿Qué organizaciones están trabajando actualmente en relación con el tema de la campaña o tienen los conocimientos y competencias pertinentes? Los grupos de mujeres podrían ser una fuente evidente de conocimientos sobre la VCM, pero no necesariamente la única.

2. ¿De qué competencias técnicas (por ejemplo trabajo con los medios de comunicación, técnicas de investigación social) carece su organización o incipiente alianza, y qué organizaciones pueden contribuir estas competencias?

3. ¿Qué organizaciones son las principales interesadas en la cuestión? Por ejemplo, si se están realizando actividades de promoción para poner fin a la violencia sexual en las escuelas, tal vez puedan encontrarse aliados entre los sindicatos de docentes u organizaciones de jóvenes.

4. ¿Qué organizaciones representan o tienen objetivos semejantes a sus destinatarios?  Por ejemplo, una campaña de cambio de comportamiento dirigida a hombres jóvenes puede beneficiarse de la asociación con organizaciones que trabajan con niños y hombres jóvenes, por ejemplo grupos de jóvenes religiosos (como la Alianza Mundial de Asociaciones Cristianas de Jóvenes), clubes de deportes y asociaciones de niños exploradores.

5. ¿Qué organizaciones pueden movilizar grandes números de partidarios de distintos sectores o llegar a muchas regiones, ampliando así el alcance de la campaña? Puede resultar útil buscar alianzas que por lo general no forman parte de las iniciativas para poner fin a la VCM, por ejemplo sindicatos, asociaciones profesionales, empresas comerciales y comunidades basadas en la fe. Si resulta difícil obtener apoyo de estas organizaciones convencionales, las redes de mujeres podrían constituirse en un punto de ingreso, por ejemplo asociaciones de trabajadoras de los medios de comunicación, grupos de empresarias o sindicatos de mujeres.

6. Costos y beneficios – Compare el número de los beneficios previstos de los posibles aliados de la campaña respecto de los esfuerzos, el tiempo y el dinero relacionados con la gestión de una alianza importante. Aprender a trabajar juntos teniendo en cuenta una perspectiva de género lleva tiempo y recursos para todos los miembros de una alianza. Toda organización invitada a sumarse a una campaña comparará los beneficios previstos con los recursos que deberá invertir. Si la campaña parece poco atractiva y potencialmente ineficaz, podría ser difícil encontrar aliados útiles.

Ejemplo: T rabajando con Líderes Religiosos en la Región MENA

ABAAD - Centro de Recursos para igualdad de género es una organización orientada a la promoción del desarrollo social y económico sostenible en la región MENA a través de la igualdad, la protección y el empoderamiento de los grupos marginados, especialmente las mujeres. En 2012, la organización convocó una mesa redonda regional con líderes religiosos para poner fin a la violencia de género. La mesa redonda reunió a los líderes musulmanes y cristianos para discutir la violencia contra las mujeres y cómo las organizaciones religiosas podrían colaborar mejor con las organizaciones de la sociedad civil. para abordar esta cuestión. Tras la mesa redonda, los líderes religiosos emitió un mensaje global y lanzó un anuncio de servicio público en apoyo de los 16 Días de Activismo para Erradicar la Violencia de Género.


 

  • Establezca una comprensión común del propósito y la estrategia de la campaña. Debe informarse a toda organización que se suma a la campaña del objetivo y la estrategia de la campaña, y la organización debe estar de acuerdo con estos. Si la alianza se consolida temprano en el proceso de preparación, los pasos de la planificación de la campaña deben darse en conjunto. Así pues, la campaña puede traducirse en ideas más complejas y profundas si se basa en las perspectivas de los diferentes grupos y no de uno solo.
  • Defina las funciones y responsabilidades. Los acuerdos o protocolos escritos que firman todos los miembros de la alianza son un elemento de referencia fundamental. Estos acuerdos deberían establecer el propósito y el funcionamiento de la alianza, es decir reiterar el objetivo de la campaña, resumir la estrategia y describir la estructura de gestión de la campaña y las funciones de los miembros de la alianza. Describa los tipos de actividad relacionados con la campaña que hará cada organización y los que no hará. Tal vez sea necesario revisar los acuerdos a lo largo del tiempo.  
  • Elabore una estructura de alianza adecuada: No hay un solo enfoque para la estructuración de una alianza; la forma debe adaptarse al contexto, a la estrategia de campaña y a los miembros de  la alianza. Algunas campañas tienen un miembro principal de la alianza que se encarga plenamente de la gestión central de la campaña, en tanto que otros miembros se centran en las actividades de la campaña dentro de su ámbito geográfico o temático. Una campaña también puede estar dirigida por un comité directivo que reúne a representantes de los diferentes miembros de la alianza que comparten la responsabilidad de la dirección general de la campaña. En las campañas gestionadas por un solo miembro principal de la alianza, es conveniente crear una junta o comité ejecutivo que representa a la alianza más amplia y supervisa la gestión de la campaña. Las normas escritas deberían indicar la forma en que se elige la junta, la duración de su mandato y la forma en que la alianza en general puede participar en su labor (por ejemplo, por medio de reuniones plenarias anuales).

Para mayor orientación, véase El arte de colaborar en las alianzas y Gestión de conflictos y crisis imprevistas  en la sección Ejecución de una campaña  de este módulo.

Las campañas de alianzas que han tenido éxito pueden ampliarse a medida que atraen mayor apoyo público. El crecimiento puede ocurrir gradualmente o a pasos más  grandes y planificados, como parte de una estrategia de ampliación que lleve la campaña a una nueva dimensión. Para más información,  véase la sección Evolución de una campaña  en Ejecución de una campaña de este módulo.

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