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Prácticas perjudiciales

Los refugios que atienden a mujeres y niñas sobrevivientes o en riesgo de sufrir prácticas perjudiciales, tales como matrimonio forzado, mutilación genital femenina, y asesinato por “honor” deben considerar las circunstancias específicas de cada una de las formas de violencia y ajustar sus prácticas en cuanto a la prestación de alojamiento de emergencia seguro y a largo plazo, y el apoyo legal, financiero y psicosocial correspondiente.

Matrimonio forzado

Las mujeres y niñas que huyen del matrimonio forzado, además de las barreras generales cuando solicitan ayuda, suelen enfrentar una serie de retos específicos para recibir asistencia. Estos retos incluyen:

  • Falta de protección legal contra el matrimonio forzado. Aunque los acuerdos internacionales y regionales establecen la protección contra el matrimonio forzado, muchos países no tienen leyes y políticas que protejan totalmente y asistan a las mujeres jóvenes bajo amenaza de matrimonio forzado o víctimas de matrimonio forzado. Esto genera retos particulares para las menores que solicitan ayuda en un refugio, que quizás no sean aptas para obtener protección legal de los organismos de servicio social y deban regresar a sus familias, lo cual aumenta su riesgo de sufrir abuso. Véase más información en legislación sobre matrimonio forzado.
  • Mayor riesgo asociado con la divulgación. Por ejemplo, las mujeres jóvenes pueden recibir amenazas o correr riesgo de violencia (por ej. asesinatos por honor) si sus familias se enteran de sus esfuerzos para solicitar ayuda. Los padres pueden amenazar con casar a una hermana menor si la niña no acepta el matrimonio forzado. La preocupación de que su familia sea deportada u otros temores relacionados con la inmigración también pueden disuadir a la niña de buscar ayuda. En comunidades pequeñas o áreas donde el acceso a los servicios es limitado o no se puede garantizar la confidencialidad, estos problemas pueden causar aún mayor preocupación.
  • La percepción que el matrimonio forzado no es una forma de violencia es una norma dentro de su familia o comunidad, y reduce sus probabilidades de buscar servicios de asistencia.
  • Conocimiento o capacidad limitada de los proveedores de servicios y otros profesionales de reconocer el problema o hacer preguntas cuando realizan el despistaje de abuso, que podrían ayudar a las niñas a denunciarlo. Esto está relacionado con la escasez de orientación especializada y herramientas sobre este asunto.
  • Poca sensibilización y esfuerzos de prevención en la comunidad y la escuela para informar a la juventud, docentes, líderes comunitarios y proveedores de servicios sobre el matrimonio forzado y los servicios para quienes corren riesgo.

Los servicios de refugio para sobrevivientes o quienes corren riesgo de matrimonio forzado deben considerar sus necesidades específicas de las siguientes maneras:

  • Incluir una definición de matrimonio forzado en los documentos de políticas relevantes e integrar el tema dentro de las prácticas de los organismos, por ejemplo, al ingreso y durante el proceso de  evaluación de los riesgos. Por ejemplo, esto puede implicar revisar los riesgos específicos del matrimonio forzado, tales como viajar a visitar a miembros de la familia, en otra comunidad o en el exterior, y planificar medidas de seguridad en caso de que se celebre un matrimonio forzado (informar a amigos/familiares de confianza sobre los planes de viaje, con fechas y direcciones de contacto, dejar números de teléfono, tener un teléfono celular de emergencia e información de organizaciones locales/personas que puedan ofrecer protección y asistencia de ser necesario.
  • Tener políticas que respondan a la percepción de mujeres y niñas que su necesidad de refugio daña el honor de su familia; y el potencial de que los familiares tengan conductas coercitivas y amenazadoras para obligarlas a regresar o interrumpir sus contactos con los servicios de apoyo.
  • Asegurar el anonimato de las mujeres y niñas que solicitan apoyo, especialmente teniendo en cuenta el potencial de represalias y más daño de su familia.
  • Proporcionar orientación y cuidados que reflejen que se conoce el impacto de una ausencia súbita de la familia.
  • Proporcionar medidas de protección especiales para las víctimas y el personal del refugio para abordar los riesgos aumentados asociados con las familias que pueden perseguir a la víctima. Esto puede implicar: “búsquedas intensivas, amenazas extremas, chantaje emocional, promesas y denuncias a la policía o intentar encontrar a las que escapan haciendo ingresar al refugio a mujeres miembros de la familia” (TerNedden, Ministerio de Asuntos Sociales y Familiares de Hamburgo).
  • Facilitar el acceso a alojamiento a largo plazo que las ayude en la transición a una vida independiente de su familia. Véanse por ejemplo, las experiencias de la aldea Umoja village y la Iniciativa Tasaru Ntomonok en Kenya. 
  • Proporcionar oportunidades para que las niñas que quizás no estén prontas o no puedan visitar un refugio busquen asistencia (Ministerio de Asuntos Sociales y Familiares de Hamburgo). 


(Advocates for Human Rights, Rights of victims; Tahirih Justice Center, 2011; Roy, Ng, y Larasi, 2011; Felz, Said, Triebel, and Lawaetz-Foundation, 2006)

 

Herramienta:

Sitio Web de la Unidad de Matrimonios Forzados (Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth). Este sitio web contiene varios recursos para el público en general, profesionales de los sectores seguridad y bienestar social, defensores y niñas en riesgo o víctimas del matrimonio forzado. Algunos de los recursos son: Forced Marriage Survivor’s Handbook; Forced marriage e-learning training (Manual de la sobreviviente del matrimonio forzado); Multi-agency practice guidelines: Handling cases of Forced Marriage (Pautas para la práctica multiagencial: gestión de casos de matrimonio forzado), que proporciona generalidades de la problemática que rodea al matrimonio forzado, buenas prácticas para mantener seguras a las víctimas, pautas multiagenciales en las áreas de la salud, instituciones educativas, policía, atención social infantil, atención social del adulto y vivienda. El sitio está disponible en inglés.

 Violencia por “honor”

Las mujeres y niñas que escapan de la violencia por “honor” pueden enfrentar algunas barreras similares a aquellas en riesgo del matrimonio forzado, aunque los servicios para quienes corren riesgo de asesinato por “honor” también deben considerar lo siguiente:

  • La disponibilidad de refugios se considera el aspecto más importante de la asistencia a la mujer que escapa de la violencia por “honor”.  
  • Las prestaciones a largo plazo (financieras, empoderamiento y seguridad) para las mujeres son cruciales ya que los parientes y otras personas pueden  constituir una  amenaza para la víctima y exponerla a la violencia mucho después de que ha escapado de la amenaza inmediata a su seguridad.
  • Puede haber más de una mujer en peligro de violencia en las familias de las mujeres que escapan de la violencia “por honor”. Las mujeres que huyen de estas situaciones debe recibir asistencia para mantener contacto con familiares que no representan una amenaza para ella, o que también pueden correr riesgo.
  • Las mujeres pueden correr riesgo de violencia de varios perpetradores, que la mujer puede conocer o no, lo cual requiere atención cuando se aplican las  evaluaciones de los riesgos estandarizadas para determinar el riesgo que corren las mujeres y las niñas cuando escapan de la violencia “por honor”. En estos casos, las herramientas son limitadas a la hora de predecir la fatalidad y pueden ser ineficaces. Es preferible que se usen evaluaciones de los riesgos específicas para la violencia “por honor”.  (Elden, 2007).

 

Herramientas:

RIC (Lista de Control para la Identificación de Riesgos) para identificar el abuso doméstico, el acecho y la violencia basada en el «Honor» de CAADA (Acción Coordinada Contra el Abuso Doméstico)  (Acción Coordinada Contra el Abuso Doméstico - CAADA, 2012). Esta lista de verificación, desarrollada en virtud de la colaboración de varias agencias como parte de los esfuerzos para implementar eficazmente la Conferencia Multi-agencia para la Evaluación de Riesgos (MARAC) en el Reino Unido, apunta a ayudar a los operadores en primera línea a identificar los casos de alto riesgo de abuso doméstico, acecho y violencia “por honor”. La lista de verificación consiste en 24 preguntas si/no que se completan en colaboración con la mujer o niña que solicita ayuda y se complementa con la guía para asistir a operadores en la planificación adecuada de la seguridad. Disponible en inglés, árabe, bengalí, mandarín, polaco, portugués, punjabi, rumano, somalí, español, turco, urdu, vietnamita y galés

Honour Related Violence: Prevention of Violence Against Women and Girls in Patriarchal Societies (Violencia relacionada con el honor: Prevención de la violencia contra las mujeres y niñas en sociedades patriarcales) (Kvinnoforum, 2005). Este manual es para diseñadores y gestores de programas que trabajan en violencia contra la mujer relacionada con el honor. El manual ofrece orientación para promover la concienciación y la colaboración multisectorial sobre la violencia por honor. El manual está organizado en 11 sesiones que cubren los conceptos básicos de la violencia por honor, empoderamiento, género, patriarcado y poder en contextos socioculturales violentos, entre otras cuestiones; cada sesión incluye varios ejercicios para mejorar el conocimiento, la cooperación y las acciones relacionadas con el abordaje de la violencia por honor así como un ejemplo de agenda de capacitación . Disponible en inglés.

Mutilación genital femenina

Al igual que con otras prácticas perjudiciales, las niñas que huyen de la mutilación genital femenina enfrentan más barreras para recibir servicios y pocas opciones de albergue seguro. Como la mutilación genital femenina tiene lugar a una edad muy joven (generalmente afecta a niñas menores de 18 años) presenta desafíos legales y operativos particulares para los refugios y otros proveedores de servicios que reciben a niñas en busca de apoyo.

Un desafío específico para los refugios y servicios para niñas en riesgo de la mutilación/ablación genital es la posibilidad de que las organizaciones sean acusadas falsamente de rapto o secuestro. En dichos casos puede suceder que los refugios no tengan capacidad legal para alojar a niñas sin el consentimiento de un guardián legal, y los servicios sociales no puedan prestar protección estatal o ejercer autoridad por encima de los derechos parentales.

Las niñas que huyen de la mutilación genital femenina suelen necesitar prestaciones de refugio a largo plazo, y tendrán menos opciones para reinsertarse en la comunidad si no pueden regresar a sus familias por seguridad. Esto puede plantear ciertos desafíos en las comunidades que solo tienen refugios de emergencia limitados o no tienen capacidad para satisfacer las necesidades de las niñas.

Algunas estrategias que deben considerar los refugios al desarrollar servicios para niñas que corren riesgo de mutilación genital femenina:

  • Acceder a derivaciones y colaboración de las autoridades gubernamentales, que puedan ayudar a asegurar la protección de las niñas y permitan legalmente que  los proveedores de servicios las alojen y apoyen. (Fondo de Población de las Naciones Unidas. 2007).
  • Crear alianzas con líderes comunitarios, educadores y colaboradores particulares para aumentar el apoyo disponible para las niñas fuera de su familia inmediata; proporcionar otro mecanismo para monitorear la seguridad de las niñas que regresen con sus familias; y aumentar el diálogo y la sensibilidad pública sobre la práctica y sus consecuencias perjudiciales, con el fin de erradicar la tolerancia y promover actitudes contrarias a la práctica.
  • Desarrollar programación integral, que incluya la prestación de protección y apoyo para niñas en riesgo de sufrir abuso, pero también capacitación y oportunidades económicas para que las mujeres que realizan el procedimiento tengan otras opciones e incentivos en cuanto a medios de subsistencia, lo cual puede ayudarlas a abandonar la práctica.

Ejemplo: IniciativaTasaru Ntomonok: Red de seguridad para niñas que escapan de la ablación genital femenina y el matrimonio temprano (Kenya)

La Iniciativa Tasaru Ntomonok es una organización que opera dentro del distrito Narok en la región meridional del Valle del Rift en Kenya. Después de años de incidencia política comunitaria para cambiar las actitudes que apoyan la mutilación/ablación genital femenina (M/AGF) y el matrimonio forzado, en 2001 abrió el Tasaru Rescue Centre (Centro de Rescate Tasaru) que ofrece albergue seguro para asistir a las niñas que intentan escapar de dichas prácticas. A través de la iniciativa Safety Net, desarrollada con apoyo financiero del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en 2003, el proyecto continua prestando refugio, al mismo tiempo que promueve soluciones a largo plazo para estos problemas reconciliando a las niñas con sus familias y comunidades, y empleando estrategias de concienciación para desalentar las prácticas de matrimonio temprano y M/AGF. La Iniciativa se sostiene con donaciones privadas y ha obtenido varios logros que incluyen:

  • Más de 2.000 niñas que han recibido apoyo del Centro o se han reconciliado con sus familias han evitado el matrimonio infantil y la M/AGF (basado en datos de 1999-2007).
  • Las autoridades, líderes comunitarios y ancianos venerables han apoyado y contribuido con las actividades de la iniciativa, incluida la identificación de niñas en riesgo y en facilitar que las niñas dejen un matrimonio forzado. 
  • El Comité Educativo Distrital ha promovido la instalación de dormitorios en todas las escuelas primarias para proteger a las niñas de 8 a 14 años de edad, el período en el cual suelen ocurrir la M/AGF y el matrimonio forzado.
  • En la comunidad están aumentando los ritos de transición alternativos para las niñas adolescentes.
  • Apoyo para las mujeres que realizan el procedimiento de M/AGF para que desarrollen actividades de subsistencia alternativas (tales como convertirse en parteras tradicionales)
  • Involucrar y concienciar a un amplio grupo de partes interesadas, incluidos los agentes del orden público, administradores locales y líderes religiosos.

Antecedentes

En la cultura Maasai, la ablación genital es una iniciación a la edad adulta y también se considera un requisito para contraer matrimonio, el cual ocurre en promedio a los 14 años. Una Encuesta demográfica y de salud de 2009 (EDS) constató que al 73% de las mujeres maasai entre 15 y 49 años de edad se les ha practicado la M/AGF (una disminución del 93% de mujeres maasai que declararon haber sufrido M/AGF en la EDS de 2003). Además de los riesgos de salud de la mutilación genital femenina, incluido el trauma, sangrado, dificultades en el parto, e infección del VIH, a las niñas que sufren la ablación suelen obligarlas a contraer matrimonios polígamos. Un estudio de 1990 demostró que un 80 por ciento de las niñas que habían sufrido M/AGF abandonaban la escuela debido al matrimonio forzado (UNFPA, 2007). Ambas prácticas están perpetuadas por actitudes y creencias sociales que incluyen: las mujeres solteras son parias sociales; la ablación genital es la única forma que una niña puede iniciarse en la edad adulta y prepararse para el matrimonio; y que es un mal presagio casarse con una niña que no ha sido circuncidada, cuya sangre se considera “sucia”.

Implementación

La iniciativa fue fundada por dos activistas de la comunidad Maasai, y usaron campañas de educación pública y promoción con familias para concienciar y cambiar las actitudes en cuanto a las prácticas. El Tasaru Centre fue creado en  2001 para extender las actividades de protección y promoción. Los componentes claves de la iniciativa incluyen:

  • Prestación de refugio y apoyo para niñas que huyen de la M/AGF o el matrimonio forzado. Solo en 2007, el Centro prestó refugio a 68 niñas.
  • Desarrollo de un procedimiento de derivación mediante la interacción con el Departamento de Educación y la administración, que ayuda a las niñas a abandonar los matrimonios forzados sanas y salvas y recibir protección del estado (ya sea que elijan alojarse en el Centro o regresar con sus familias). Esto también favorece la continuidad de su educación y protección contra la M/AGF o el matrimonio forzado.
  • Organización de ritos de iniciación alternativos durante agosto y diciembre, los meses en los cuales habitualmente se practica la M/AGF. En estos ritos alternativos participan mujeres maasai mayores como madrinas (lo cual fortalece el sentido de propiedad local y la perpetuación del rito), enseñan a las niñas la importancia de las creencias culturales y alientan las charlas sobre la salud sexual y reproductiva para educar a las niñas y brindarles información que las ayude a tomar decisiones informadas como adultas.
  • Concienciación comunitaria y capacitación a miembros de la comunidad, docentes y autoridades sobre las consecuencias negativas de la M/AGF, y educación para niñas adolescentes sobre sus derechos y temas de la salud sexual y reproductiva como el VIH.

 A lo largo de su implementación, algunos grupos opusieron resistencia al abandono de la M/AGF:

  • Niños, que asocian la práctica con encontrar una esposa adecuada según la cultura;
  • Padres azotados por la pobreza, que ven el matrimonio de su hija como una fuente de ingresos potencial;
  • Mujeres que realizan el procedimiento de la M/AGF, que dependen de ella para su subsistencia;
  • Políticos, que apoyan la práctica para evitar ofender a sus partidarios influyentes y se pueden sentir amenazados por el surgimiento de mujeres líderes que desafían las prácticas tradicionales.

Lecciones aprendidas

  • Eliminar prácticas perjudiciales requiere de enfoques exhaustivos que involucren a todas las partes interesadas. Aunque el Centro está focalizado en ofrecer protección en los refugios y educación a niñas en riesgo, sus aaciones de concienciación comunitaria; promoción de ritos de iniciación alternativos y actividades de subsistencia para mujeres que realizan el procedimiento de M/AGF, han sido fundamentales para reducir el apoyo a la práctica.
  • Las relaciones en red eficaces y la colaboración comunitaria son elementos claves para facilitar el éxito, mediante el establecimiento de mecanismos de coordinación de respuestas educativas para las niñas, entre otros esfuerzos más amplios de ofrecer una red de seguridad para las niñas; y mejorar el monitoreo de casos mediante un sistema de alerta temprana basado en la comunidad para identificar el riesgo de circuncisión y matrimonio precoz. Esto apoya el cumplimiento de las disposiciones de la Ley de la infancia y ha tenido como resultado una mayor armonización de las actividades del estado y no gubernamentales para salvaguardar a las niñas y promover sus derechos. 
  • Articular la promoción en términos de beneficios para las personas y las comunidades es más efectivo para cambiar actitudes, según lo demuestra la comunicación con padres Maasai sobre los potenciales beneficios económicos de la educación de sus hijas, que fue un elemento clave en la decisión de los padres de permitir que sus hijas asistan a la escuela y tomen sus propias decisiones sobre cuándo contraer matrimonio.
  • La interacción temprana con los miembros de la comunidad es esencial para establecer alianzas, lograr su compromiso y evitar malas percepciones sobre los programas. La historia de promoción y campañas comunitarias que precedió a la creación del Centro Tasaru demuestra la importancia de un enfoque en fases y exhaustivo para abordar la M/AGF y el matrimonio forzado. Este enfoque consultivo también permitió a las organizaciones obtener consenso, influenciar el cambio de perspectiva sobre las normas y prácticas sociales, y minimizar los desafíos y amenazas a la iniciativa.
  • Los hombres deben participar como aliados importantes del cambio. La amenaza de que las niñas rescatadas sean obligadas por sus parientes hombres a practicarse la M/AGF durante las vacaciones escolares (cuando desean visitar a sus familias) fue abordada con actividades de concienciación para hombres Maasai.
  • La protección física de las niñas contra la M/AGF y el matrimonio forzado debe ser complementada con educación y conocimientos prácticos de vida. El Centro Tasaru no solo sirve como alojamiento seguro para niñas, sino que ofrece educación crucial sobre la salud sexual y reproductiva y los derechos, y cómo cambiar conductas para prevenir el riesgo de contraer el VIH y adquirir la adicción a las drogas, de manera que fortalece sus factores protectores cuando regresan con sus familias y comunidades.

Adaptado de UNFPA. 2007. “Kenya: Creating a Safe Haven, and a Better Future, for Maasai Girls Escaping Violence.” Programming to Address Violence Against Women: Ten Case Studies. UNFPA. Nueva York.

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