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Naturaleza y alcance

  • La violencia contra las mujeres y las niñas relacionada con los conflictos ha sido calificada de “uno de los mayores silencios de la historia” (Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, 2005, citada en Ward, 2005, p. 67). Pese a que suelen morir más hombres que mujeres en los conflictos, las mujeres y las niñas resultan mayormente afectadas por formas específicas de violencia, como la violencia sexual y por motivos de género, y por otras consecuencias de la guerra, como el desplazamiento y la pérdida de los medios de vida.
  • A lo largo de los últimos veinte años, entre las organizaciones de ayuda humanitaria y en las operaciones de mantenimiento de la paz ha crecido la preocupación por el alcance y los efectos de la violencia contra las mujeres y las niñas en situaciones de conflicto. Al mismo tiempo, se reconoce cada vez más que la violencia contra las mujeres y las niñas tiene repercusiones negativas y duraderas sobre los individuos y las comunidades, y que debilita gravemente los derechos humanos y las garantías de protección universalmente aceptados que constituyen los fundamentos de la intervención humanitaria.
  • Al tomar en consideración el problema de la violencia contra las mujeres y las niñas en situaciones de conflicto, a menudo se centra la atención en la violencia durante el conflicto. Sin embargo, la literatura sobre emergencias suele tener en cuenta un marco temporal mucho más amplio para la respuesta humanitaria, y en ocasiones se refiere a las fases de emergencia como fases de precrisis (antes de que se desencadene el desastre); crisis (cuando se desencadena el desastre y/o este alcanza su punto culminante, lo que a menudo causa un desplazamiento significativo); estabilización (cuando se han satisfecho las necesidades inmediatas de emergencia); y retorno/recuperación (cuando los desplazados están volviendo a casa y/o la atención se centra en la reconstrucción de sistemas y estructuras y en la transición hacia el desarrollo). Es importante comprender que todas estas fases son variables y se solapan; y que es posible volver atrás en este continuo (por ejemplo, si desde una situación relativamente estable se recae en un conflicto periódico). Por consiguiente, a menudo el trabajo de cada fase implica la planificación para otras fases.

Diagrama de CARE, Building Partnerships for Health in Conflict-affected Settings, mayo de 2007, pp. 9-10.

  • Cualquier marco integral de prevención y respuesta ante la violencia contra las mujeres y las niñas debería tener en cuenta todas las fases de las intervenciones humanitarias e intentar priorizar la programación en consecuencia (para más información sobre la prevención y respuesta ante la violencia contra las mujeres y las niñas de acuerdo con las diferentes fases del conflicto, véanse los apartados IV, VII y VIII). La siguiente tabla presenta un resumen de las distintas formas de violencia que pueden surgir en las diferentes fases del conflicto. Esta lista es ilustrativa y puede variar considerablemente según el contexto.

Fase

Forma de violencia

Durante el conflicto, antes del desplazamiento

Violación como arma de guerrat Explotación/agresión sexual por combatientes y miembros de la comunidadt 

Prostitución forzadat Incremento de la violencia domésticat Tratat 

Infanticidio femenino t Matrimonio precoz y/o forzado

Durante el desplazamiento

Agresión/explotación sexual por bandidos, guardas fronterizos o personal militar t 

Trata t Prostitución forzada

En el país de asilo

Agresión/explotación sexual por autoridades, como representantes de los campamentos, funcionarios de los países anfitriones (p. ej., policías), trabajadores humanitarios o familias de acogidat Violencia domésticat Agresión sexual al recoger leña, agua, etc.t Matrimonio precoz/forzadot Tratat 

Sexo por supervivencia (a cambio de cupones de racionamiento, ropa, etc.)

Durante la repatriación

Agresión/explotación sexual de mujeres y niñas que han sido separadas de su familia t Agresión/explotación sexual por personas de poder, incluidos funcionarios del gobierno y trabajadores humanitarios t Agresión/explotación sexual por bandidos, guardas fronterizos o personal militar

Durante la reintegración, después del conflicto

Las retornadas pueden sufrir agresiones sexuales como represalia t Trata

Violencia doméstica t Explotación sexual

Fuente: adaptado de UNFPA, Curriculum Guide for Managing Gender-based Violence Programmes in Humanitarian Settings, 2011

 

  • Es difícil obtener datos fiables de prevalencia relativos al alcance de distintas formas de violencia contra las mujeres y las niñas en diferentes fases del conflicto. Aún así, el pequeño pero creciente número de datos empíricos al respecto está arrojando luz sobre el alcance del problema.
    • Un estudio de 2010 sobre la prevalencia en el este de la RDC calculó que cerca del 40 por ciento de las mujeres eran sobrevivientes de la violencia sexual.
    • En el conflicto colombiano, de acuerdo con la Dependencia de Víctimas del gobierno, las mujeres indígenas y afrocolombianas sufren ataques en un grado desproporcionado: El 76 por ciento de las víctimas indígenas de homicidio y el 66 por ciento de las víctimas negras o afrocolombianas de homicidio son mujeres.
    • Un número estimado de entre 20.000 y 50.000 mujeres fueron violadas durante la guerra en Bosnia y Herzegovina a principios de los años noventa.
    • Es probable que, en el genocidio de Rwanda de 1994, la gran mayoría de mujeres tutsis se viera afectada por alguna forma de violencia sexual; de estas, se estima que entre un cuarto de millón y medio millón sobrevivió a la violación.
    • Aproximadamente, entre 50.000 y 64.000 mujeres que eran desplazadas internas durante el conflicto de Sierra Leona comunicaron casos de agresión relacionada con la guerra.
    • En una encuesta de 1995 realizada en Nicaragua después del conflicto, el 50 por ciento de las encuestadas habían sido golpeadas por su marido y el 30 por ciento habían sido forzadas a practicar sexo.
    • De acuerdo con una encuesta de 1998 sobre la violencia doméstica en Sierra Leona, un 66,7 por ciento de las encuestadas habían sido golpeadas por un compañero sentimental.
    • De acuerdo con una encuesta del gobierno realizada en 1999, el 37 por ciento de las prostitutas de Sierra Leona tenían menos de 15 años de edad y más del 80 por cierto eran menores desplazadas o no acompañadas.
    • Una investigación efectuada en 2000 por la Dependencia de Documentación sobre Derechos Humanos y la Unión de Mujeres Birmanas llegó a la conclusión de que un número anual estimado de 40.000 mujeres birmanas eran víctimas de trata y explotadas en fábricas y burdeles, y como empleadas domésticas.
    • Los resultados de un estudio de 1999 sobre las refugiadas palestinas indicaba que el 29,6 por ciento de las mujeres habían sido golpeadas al menos una vez durante su matrimonio, con el marido como principal autor, y el 67,9 por ciento de los niños habían sido golpeados al menos una vez, casi en la totalidad de casos por sus padres.
    • El 25 por ciento de las mujeres azeríes encuestadas en 2000 por Centers for Disease Control reconocieron que habían sido forzadas a practicar sexo: las que mayor riesgo presentaban eran las desplazadas internas de Azerbaiyán, un 23 por ciento de las cuales reconocían haber sido golpeadas por su marido.
    • Miles de niñas y mujeres congoleñas han sufrido desgarros de tejido en la vagina, la vejiga y el recto tras sobrevivir a violaciones brutales en que se empleaban cañones y ramas para violarlas. Una encuesta a sobrevivientes de violaciones en la región de Kivu del Sur reveló que el 91 por ciento de ellas sufrió una o más enfermedades relacionadas con la violación.
    • En 2003, el 74 por ciento de una muestra de 388 refugiadas liberianas que vivían en campamentos de Sierra Leona informaron haber sufrido abusos sexuales antes de su desplazamiento. El 55 por ciento sufrió violencia sexual durante el desplazamiento.

(Datos recopilados por IRIN [Red Regional Integrada de Información], Broken Bodies, Broken Dreams: Violence Against Women Exposed, 2006, y The Shame of War, 2008; UNFPA, Curriculum Guide for Managing Gender-based Violence Programmes, 2011.)

  • A la hora de entender en toda su magnitud el problema de la violencia contra las mujeres y las niñas en un contexto de conflicto, representa un problema el hecho de que la mayoría de incidentes de violencia contra las mujeres y las niñas en situaciones de emergencia probablemente no sean comunicados, no sólo por la intensa estigmatización que suele acompañar a estos delitos, sino también por la falta de servicios sanitarios o de otro tipo durante la crisis e inmediatamente después.
  • Además, las situaciones de conflicto carecen de estadísticas fiables y de sistemas para la reunión periódica de datos, o incluso de la seguridad y las infraestructuras necesarias para efectuar ejercicios puntuales de reunión de datos, como las encuestas de hogares para el análisis de la población. El desplazamiento y retorno de la población desproveen de utilidad a los datos previos del censo y de las encuestas de hogares, si es que dichos datos existen, y reducen la capacidad de obtener una muestra aleatoria para la gestión de nuevas encuestas. Los registros de datos policiales adolecen de lagunas de información, errores en la introducción de datos y categorías no utilizables. Las instituciones judiciales son demasiado débiles o están demasiado devastadas por la guerra para guardar un registro del porcentaje de casos de violencia por motivos de género que se investigan, se elevan a los tribunales, se enjuician y se resuelven. Todo ello se ve agravado por los problemas comunes de logística que supone el simple hecho de desplazarse dentro de estos países y por los largos periodos de tiempo durante los cuales regiones enteras están completamente inaccesibles a causa de la meteorología o la inseguridad.
  • Obtener datos específicos sobre la prevalencia de la violencia sexual o de otro tipo no debería ser una prioridad durante el inicio de una emergencia. A causa del elevado nivel de casos no denunciados y de los riesgos de seguridad asociados con la obtención de datos, la prioridad consiste en instaurar medidas de prevención y respuesta lo antes posible. (Para más información sobre la investigación acerca de la violencia contra las mujeres, véase el apartado VI, con información sobre cómo efectuar evaluaciones contra las mujeres y las niñas en situaciones de emergencia.)

Recursos adicionales

Amnistía Internacional, 2004, Vidas rotas: crímenes contra las mujeres en situaciones de conflicto, Amnistía Internacional, Londres:

Comité Internacional de la Cruz Roja, 2001, Las mujeres ante la guerra, CICR, Ginebra:

UNIFEM, 2002, Women, War and Peace

OCAH/IRIN, 2005, Broken Bodies, Broken Dreams: Violence Against Women Exposed. Véase el capítulo 13, sobre la violencia sexual en los conflictos:

Vlachova, M., y Biason, L. (ed.), 2005, Women in an Insecure World: Violence against Women Facts, Figures and Analysis (DCAF):

USAID, 2006, Understanding the Issue: An Annotated Bibliography on GBV

Ward, J., If not Now, When? Addressing Gender-based Violence in Refugee, Internally Displaced and Post-Conflict Settings: A Global Overview (RHRC, 2002):

Vann, B., Gender-based Violence: Emerging Issues in Programs Serving Displaced Populations (JSI/RHRC, 2002):

Stark, L., y Ager, A., 2011, A Systematic Review of Prevalence Studies of Gender-Based Violence in Complex Emergencies. Trauma, Violence & Abuse,12(3) 127-134:  

Heineman, Elizabeth D. (ed.), 2011, Sexual Violence in Conflict Zones from the Ancient World to the Era of Human Rights, A volume in the Pennsylvania Studies in Human Rights Series

Comité Internacional de Rescate, 2010. Let me not die before my time: Domestic Violence in West Africa

ACCORD, 2012. An overview of the situation of women in conflict and post-conflict Africa

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