ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Mujeres ancianas

  • En tiempos de conflicto las mujeres ancianas afrontan dificultades específicas que pueden suponerles un mayor riesgo de violencia. Además de la edad, la falta de movilidad, la mayor debilidad física o la mala salud, las mujeres ancianas se enfrentan a:
    • Aislamiento. Las mujeres ancianas pueden verse aisladas de sus comunidades o abandonadas por los miembros de su familia, o perder familiares por la guerra, de modo que es posible que dejen de contar con los sistemas de apoyo de los que a menudo dependían antes del conflicto (Global Action on Aging, s/d).
    • Mayor riesgo de pobreza a causa de factores complejos y, en particular, de la incapacidad de trabajar o de la insuficiencia o inexistencia de los sistemas de pensiones (Global Action on Aging, s/d).
    • Dificultades para adaptarse al cambio. Es posible que las mujeres ancianas se adapten más lentamente al cambio, especialmente al cambio traumático, y que les cueste adaptarse a nuevos entornos y estilos de vida (Global Action on Aging, s/d).
    • Necesidades nutricionales y de salud descuidadas. Cabe la posibilidad de que se haga caso omiso a las necesidades de salud de las personas ancianas, bajo el supuesto de que simplemente están “viejas, no enfermas”. Dado que a menudo no se las considera miembros productivos de la sociedad, es posible que a la hora de proporcionarles una alimentación, una nutrición y un alojamiento adecuados sus necesidades pasen a un segundo plano en beneficio de los jóvenes (Tewdoros, 2004).
    • Riesgo de explotación y abusos. Depender de los cuidados de los miembros de su familia incrementa su riesgo de sufrir abusos o de ser explotadas (Tewdoros, 2004). Al igual que las mujeres y las niñas con discapacidades, las mujeres ancianas pueden estar expuestas a un mayor riesgo de abusos físicos y sexuales a manos de sus cuidadores. Un informe (Harvard Humanitarian Initiative y Oxfam International, 2010,‘Now, the World is Without Me.’An investigation of sexual violence in Eastern Democratic Republic of Congo, http://www.oxfam.org/en/policy/now-world-without-me) mostraba que entre 2004 y 2008 el 6 por ciento de las sobrevivientes de la violencia sexual tenían menos de 16 años y el 10 por ciento tenían un mínimo de 65 años de edad (Hospital Panzi, Kivu del Sur, RDC). Dado que las mujeres ancianas representan menos del 10 por ciento de la población total de la RDC, estos datos muestran lo vulnerable que es este grupo.
    • Como otras poblaciones marginadas, es posible que carezcan de acceso a información importante y que no se las tenga en cuenta en las acciones de divulgación (Tewdoros, 2004).
    • Las mujeres ancianas tienen mucho que ofrecer a sus comunidades y su entorno, pero su contribución a menudo se pasa por alto. Su experiencia, sus perspectivas y sus conocimientos pueden tener un valor incalculable durante la fase de reconstrucción tras el conflicto, pero es posible que se las menosprecie y no se las tenga en cuenta (Global Action on Aging, s/d).
    • Para más información sobre los ancianos en situaciones de conflicto armado, véase: Krill, F., 2001.

 

Herramientas adicionales

En 2002, los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento. Este documento y plan de acción manifiesta su compromiso con los derechos y las necesidades de las personas ancianas en todos los países, y se centra en el acceso igualitario a alimentos, cobijo y atención médica en situaciones de emergencia y de conflicto. Este documento también incluye instrumentos como la evaluación escalonada de las necesidades, la formulación de políticas, las directrices para la planificación y el diseño de un plan de acción, las estrategias de implementación y las directrices para la supervisión y la evaluación.  Disponible en ingles.