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Misiones de mantenimiento de la paz y equipos de las Naciones Unidas en los países

  • En operaciones multidimensionales de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, estas han adoptado un "enfoque integral" para todos los componentes del sistema de las Naciones Unidas que estén activos en el país. Esto significa que las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y el equipo de las Naciones Unidas en el país deberían trabajar en aras del mismo planteamiento estratégico. Un Representante Especial Adjunto del Secretario General —función que en ocasiones se atribuye al Coordinador de Asuntos Humanitarios/Coordinador Residente del equipo de las Naciones Unidas en el país— garantiza la eficacia en la coordinación y la integración de las medidas. Adicionalmente, en emergencias con presencia de grupos temáticos, el personal civil y de mantenimiento de la paz a veces (según el mandato de las misiones y de varios componentes) participa en las reuniones del grupo temático para asegurarse de que su trabajo esté bien coordinado con la labor de los trabajadores humanitarios de una manera que garantice la neutralidad, la imparcialidad y la independencia de las operaciones humanitarias.
  • En países con misiones de mantenimiento de la paz, los trabajadores del área de la violencia contra las mujeres y las niñas interactuarán con los actores de protección relevantes de la misión. Mejorar e incrementar la interacción entre los grupos temáticos sobre protección, incluidas sus AdR, con la misión de Naciones Unidas es importante para conseguir mejores resultados en materia de protección. Esta interacción puede aplicarse a la planificación y la evaluación conjuntas, el intercambio de información, la promoción y la coordinación fronteriza. Los miembros del Grupo temático sobre protección deberían formular e implementar enfoques comunes y coordinados en su interacción con las misiones de las Naciones Unidas. Para un análisis teórico de los mecanismos de coordinación dedicados a la protección de los civiles en las misiones, véase esta referencia.
  • Las misiones de las Naciones Unidas pueden prestar apoyo a las actividades de los subgrupos temáticos sobre violencia de género en países en que ya existan. Sus recursos logísticos relativamente abundantes, junto a la disponibilidad de asesores sobre género y/o protección de las mujeres y sus mecanismos de coordinación para la protección de civiles, convierten a las misiones en un socio natural del personal dedicado a la violencia de género. Sin embargo, hasta la fecha gran parte de la coordinación entre socios ha sido ad hoc y se ha basado en la voluntad de los socios para cooperar y compartir información.
  • La ausencia de una interacción eficaz entre los departamentos dedicados al mantenimiento de la paz, todo el abanico de entidades de las Naciones Unidas y los responsables de la respuesta humanitaria es una de las razones de la puesta en marcha de la Iniciativa de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos en 2007, y de que en diferentes documentos normativos se haya llamado a la coordinación entre las misiones y los trabajadores dedicados a la violencia de género. Por ejemplo, la resolución 1888 del Consejo de Seguridad exhorta a los departamentos dedicados al mantenimiento de la paz a colaborar con los actores de la protección tanto a escala mundial como sobre el terreno, a fin de establecer una relación más formal con los responsables de la respuesta humanitaria. El Grupo temático mundial sobre protección ha desarrollado una herramienta de diagnóstico de la orientación para mejorar la coordinación y la interacción entre los grupos temáticos sobre protección, incluidas las AdR y las misiones de las Naciones Unidas. Se puede solicitar a gpc@unhcr.org.
  • La utilización, por parte de las misiones de mantenimiento de la paz, de proyectos de efecto rápido para proporcionar un capital inicial y un apoyo específico para luchar contra la violencia contra las mujeres y las niñas también ha resultado útil para desarrollar colaboraciones y facilitar la coordinación entre los diferentes actores. La Oficina del Asesor en Cuestiones de Género de la misión, a menudo con la colaboración de organismos de las Naciones Unidas, trabaja periódicamente con grupos de mujeres para organizar formaciones, reuniones y eventos relativos a la violencia contra las mujeres y las niñas. Finalmente, es frecuente que el componente policial de la misión trabaje en la prevención y la respuesta ante la violencia sexual y de género junto a la policía local y nacional. Es por ello que la División de Policía de las Naciones Unidas ha desarrollado un extenso paquete de materiales especiales dirigido al trabajo de los componentes policiales de las misiones en materia de violencia sexual y de género, que se pueden solicitar aquí. Este inventario resume los diferentes modos en que las misiones trabajan sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, principalmente en colaboración con organismos de las Naciones Unidas y ONG.
  • Además, las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales y otros organismos de las Naciones Unidas, en particular los que prestan servicios sanitarios y humanitarios, pueden participar en equipos mixtos de protección dirigidos por la misión. Los miembros de estos equipos, que a menudo se despliegan en zonas remotas para estudiar las necesidades de protección, emitir recomendaciones y tomar las medidas necesarias, suelen proceder del personal de la misión dedicado a asuntos políticos, derechos humanos, protección de la infancia, cuestiones de género e información pública. Un equipo mixto de protección también puede incluir personal de la Policía de las Naciones Unidas y observadores militares.

Ejemplo: En la RDC, entre febrero de 2009 y julio de 2010, cerca de 60 equipos mixtos de protección fueron creados y desplegados por la MONUSCO en zonas de conflicto para efectuar evaluaciones y mejorar la protección de la población local. Los equipos mixtos de protección están integrados por personal civil, policial y militar de mantenimiento de la paz que 1) facilita el contacto con mujeres locales para combatir la violencia de género; 2) promueve el contacto entre el personal de mantenimiento de la paz y la comunidad local; 3) mejora la capacidad de los expertos civiles de llegar a zonas de difícil acceso; e 4) incrementa el número de mujeres que participan en medidas de protección. La población local, y en particular las mujeres, manifiestan que los equipos mixtos de protección han reducido el número de ataques contra las mujeres cuando van a campos, mercados y pozos. Para más información, haga clic aquí.

  • La protección contra la explotación y el abuso sexuales también constituye otra área de atención común para los miembros de la misión y los equipos de coordinación de las Naciones Unidas, así como para todos los que trabajan contra la violencia contra las mujeres y las niñas. Asimismo, los Coordinadores Residentes y de Asuntos Humanitarios tienen la responsabilidad de garantizar el funcionamiento de una red o grupo de trabajo nacional de coordinadores para la lucha contra la explotación y el abuso sexuales, que respalde el desarrollo y la ejecución de un plan nacional de acción en la materia, en sus países respectivos. Desgraciadamente, hay muchas situaciones de emergencia humanitaria que carecen de redes nacionales contra la explotación y el abuso sexuales. En estos contextos, en ocasiones se le asigna al mecanismo de coordinación ante la violencia contra las mujeres que tome medidas contra la explotación y el abuso sexuales.
  • Pese a que el mecanismo de coordinación contra la violencia de género puede decidir cubrir a corto plazo las carencias en la protección contra la explotación y el abuso sexuales —por ejemplo, mediante una campaña de sensibilización con el Boletín del Secretario General sobre medidas especiales de protección contra la explotación y el abuso sexual entre los trabajadores humanitarios y las personas de interés—, las responsabilidades en materia de protección ante la explotación y el abuso sexuales no deberían constituir una función habitual ni a largo plazo del grupo de coordinación sobre violencia de género.
  • No obstante, es importante que el coordinador en materia de violencia de género conozca y promueva los principios y normas clave definidos en el citado Boletín del Secretario General para todos los que participan en la coordinación. Se debe informar a los coordinadores en materia de violencia de género acerca de los procedimientos y procesos locales de comunicación relacionados con la resolución de denuncias por explotación y abuso sexuales; esta información debería incluirse en todos los procedimientos operativos estándar.
  • Lo más importante es, quizás, que los coordinadores en materia de violencia de género trabajen con la red nacional contra la explotación y el abuso sexuales para garantizar que sus sobrevivientes tengan acceso a los servicios. La red contra la explotación y el abuso sexuales es responsable de garantizar que se establezca un "mecanismo de asistencia a las víctimas" para los afectados por la explotación y el abuso sexuales; este mecanismo debería desarrollarse a partir de los servicios existentes en materia de violencia de género en ese contexto, en lugar de crear servicios paralelos específicamente dedicados a la explotación y el abuso sexuales.

Para más información, véase el apartado II: Protección contra la explotación y el abuso sexuales.