(Véase: Dando prioridad a las mujeres: Recomendaciones éticas y de seguridad para la investigación sobre la violencia doméstica contra las mujeres; Perspectivas y normas para buenas prácticas en la recopilación de datos sobre violencia contra las mujeres en el ámbito europeo (en inglés); e Investigando la violencia contra las mujeres. Una guía práctica para la investigación y la acción, 2005)
(Véase: Indicadores sobre la violencia contra la mujer y la respuesta de los Estados)
Para más información sobre cómo entrevistar de forma segura a supervivientes de violencia, véase: Investigando la violencia contra las mujeres. Una guía práctica para la investigación y la acción, capítulo 2.
CASO DE ESTUDIO:
Violencia contra las mujeres: Una perspectiva internacional (en inglés), 2008
Este libro recopila los resultados de una encuesta comparativa internacional que documenta las experiencias de mujeres víctimas de violencia. Los autores entrevistaron a más de 23.000 mujeres en nueve países: Australia, Costa Rica, Dinamarca, Filipinas, Hong Kong, Mozambique, Polonia, la República Checa y Suiza. La encuesta combina la metodología comparativa del Estudio Internacional sobre las Víctimas de Delitos (en inglés) con la Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres (en inglés) realizada por primera vez en Canadá en 1993. Es el único estudio integral elaborado desde la perspectiva del delito y no de la salud. Entre sus objetivos estaba la creación de una base de datos centralizada que permitiese un análisis internacional y la utilización de los datos para formular políticas sobre violencia contra las mujeres, lograr sensibilización y mejorar la respuesta del sistema de justicia penal y del sector de los servicios sociales.
Los autores analizaron las dificultades inherentes a la recopilación de datos sobre violencia contra las mujeres, como el miedo al perpetrador, la vergüenza y las actitudes culturales. Señalaron que las estadísticas policiales, que a menudo eran la única fuente disponible sobre prevalencia de la violencia contra las mujeres, no son fiables, debido a que la violencia no siempre se denuncia y a otros factores, como el hecho de que la policía seguía su propio criterio en relación con las acusaciones por actos de violencia y el registro de los casos.
El estudio puede dividirse en tres partes: la experiencia de la violencia, las consecuencias de la violencia, e información general. Las personas que realizaron las entrevistas, todas mujeres, recibieron formación sobre la dinámica de la violencia contra las mujeres, cuestiones de seguridad para encuestadas y entrevistadoras, cómo actuar de forma neutra e imparcial, y cómo responder a los traumas emocionales. Combinaron las entrevistas telefónicas y en persona, y se procuró garantizar la seguridad mostrando flexibilidad a la hora de programar las entrevistas y el lugar donde se iban a realizar.
Los autores analizaron la prevalencia y gravedad de la violencia contra las mujeres en los nueve países, el impacto y las repercusiones en las víctimas, y sus experiencias con el sistema de justicia penal. Presentaron resultados sobre cuestiones como la edad, el estado civil y la situación socioeconómica de las víctimas. También formularon varias recomendaciones sobre cómo poner fin a la violencia contra las mujeres, con medidas como hacer que los infractores rindan cuentas y mejorar los servicios a las víctimas. Además, recomendaron que todos los sectores de la sociedad trabajasen conjuntamente para eliminar este problema generalizado.
Véase: Estudio internacional sobre la violencia contra las mujeres (en inglés), 2005, y Violencia contra las mujeres: Una perspectiva internacional (en inglés), 2008.
Para información relativa a recursos sobre medición de distintos tipos de violencia contra las mujeres, véase el apartado Recursos.
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