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Padres (en especial, padres en prisión)

¿Por qué la paternidad representa una buena oportunidad para abordar las normas de género y la prevención de la violencia?

  • La paternidad es un buen punto de partida para los hombres que podrían sentirse amenazados por una conversación sobre la violencia, la sexualidad, el alcoholismo u otros temas considerados tabú (de Keijzer, 2004).
  • En muchos países, el papel de la paternidad se considera socialmente deseable para los hombres.
  • Los hombres (y las mujeres) jóvenes que alcanzan la paternidad (o maternidad) en la adolescencia o cuando son jóvenes adultos pueden estar especialmente expuestos a la violencia en sus relaciones.
  • Se ha observado que tener hijos y participar en su cuidado es un factor de motivación que lleva a los hombres jóvenes a abandonar las pandillas y poner fin a otras actividades delictivas (Achtaz y MacAllum, 1994; Barker, 1998).
  • Compartir la tarea del cuidado de los hijos puede ofrecer una buena oportunidad para intervenir en la promoción de relaciones equitativas, habida cuenta de que permite iniciar conversaciones, entre otras cosas, sobre la autoridad y la negociación, el trabajo doméstico, la disciplina y la violencia y las emociones (de Keijzer, 2004).
  • Ver o anticipar los efectos de la desigualdad de género en sus hijas puede hacer que los hombres empiecen a interesarse por cuestiones como el acoso sexual o la violencia, que antes no les importaban.
  • La paternidad positiva y el entorno familiar sin violencia de pareja son fundamentales para que los niños desarrollen aptitudes positivas que propicien el establecimiento de relaciones sanas (Harvey y otros, 2007).

Experiencia adquirida de los programas de paternidad e igualdad de género

Muchos programas de paternidad no promueven la igualdad de género

Si bien hay que reconocer la importancia de los grupos de padres, es preciso admitir que algunas iniciativas en esta esfera probablemente contribuyan muy poco a promover la igualdad de género. Por ejemplo, algunos grupos que promueven los derechos de los padres podrían estar integrados por padres divorciados o separados cuyo propósito sea obtener mayores derechos de visita pero que de hecho acaso mantengan ideas tradicionales sobre la paternidad y la estructura de la familia. En otros grupos, en cambio, los hombres podrían tener un auténtico interés en mantener un contacto más estrecho con sus hijos, pero no esforzarse por promover la igualdad de género. No cabe duda de que los programas con padres en que se promueve una mayor igualdad de género compartiendo el cuidado de sus hijos, su manutención y las tareas domésticas, tienen mayores posibilidades de contribuir a la prevención de la violencia.

También es posible que los hombres que participan en programas de paternidad   cometan actos de abuso o tengan antecedentes de abuso. Los programas de paternidad deberían como mínimo proporcionar información y remitir el caso a una instancia competente para ayudar a los hombres a  poner fin a su comportamiento abusivo.

Principios guias sobre la paternidad después de la violencia

  • La seguridad de las mujeres y los niños siempre es la principal prioridad. Las intervenciones deben basarse en las experiencias de las mujeres maltratadas y sus hijos y guiarse por ellas.
  • No debe apoyarse o alentarse de un modo automático el contacto de los padres agresores con sus hijos ni con el otro progenitor.
  • En toda intervención sobre la violencia doméstica debe tenerse claramente en cuenta el contexto cultural en que tiene lugar la paternidad.
  • El abuso es una opción voluntaria y un comportamiento aprendido, y por tanto, puede desaprenderse. Algunos hombres deciden cambiar su comportamiento abusivo y reparar sus relaciones; otros, siguen prefiriendo la violencia.
  • Los padres que se han comportado de forma violenta deben estar bajo observación estricta para mitigar el riesgo de que causen daño sin quererlo.
  • La coordinación entre los proveedores de servicios relacionados con la violencia doméstica es fundamental.
  • El proceso reparador entre padres abusivos y sus hijos suele ser largo y complejo y no es el indicado en todos los casos.

Adaptado de Family Violence Prevention Fund.

Integrar cuestiones relativas a las relaciones de pareja, incluida la violencia doméstica, en los programas en curso que trabajan con padres jóvenes

  • Los programas de visitas en el hogar pueden ser un punto de partida importante para incrementar la participación de los hombres en la paternidad y abordar las cuestiones relativas a la violencia, en particular la violencia contra la pareja y el abuso infantil. Algunos datos de pruebas aleatorias controladas, por ejemplo, en el contexto de programas de visitas (donde los hay), muestran que dichos programas pueden llevar a:
  • Una reducción de los castigos corporales;
  • Una mejor interacción entre los progenitores y sus hijos;
  • Un mayor apoyo emocional de los padres;
  • Una reducción del número de visitas de niños a las salas de emergencia de los hospitales, así como una disminución de los casos verificados de abuso y abandono infantil (Harvey y otros, 2007).

  • Los programas vinculados con la educación y el empleo pueden ser medios especialmente prometedores para transmitir mensajes de prevención de la violencia porque los padres y madres jóvenes podrían tener un nivel de educación limitado y su vinculación con el trabajo podría ser débil, y ambos son factores de riesgo conocidos (Rosewater, 2003).

 

Ayudar a los jóvenes y hombres marginados, en particular a los padres en prisión

Los programas que se dirigen a grupos muy vulnerables, por ejemplo los hombres jóvenes que cumplieron penas de prisión y se reintegran a la comunidad, y los padres jóvenes que no mantienen contacto con sus hijos, pueden ser especialmente eficaces (Rosewater, 2003). Estos programas son relativamente recientes, y por tanto no se dispone de evaluaciones rigurosas sobre ellos, pero la mayoría parece ocuparse de la violencia indirectamente, invitando a los hombres y padres jóvenes a que contribuyan a forjar la vida de sus hijos. Este enfoque parece recibir una respuesta positiva porque permite a los varones jóvenes ver qué papel pueden desempeñar en la vida de sus hijos (Rosewater, 2003).

 

Ejemplo de iniciativas que se han servido de la paternidad como punto de partida para reflexionar sobre las normas de género

PAPAI (Brasil) trabaja con padres jóvenes para cuestionar las ideas tradicionales sobre la hombría y hace hincapié en que cuidar de otras personas (la pareja o los hijos) es compatible con ser un hombre. También ofrece un programa especial para padres jóvenes denominado Programa brasileño de apoyo a padres adolescentes, que presta asistencia a adolescentes que ya son padres. Vea el estudio de caso.
Salud y Género (México) ha llegado a la conclusión de que hablar sobre la paternidad es una buena manera de acercarse a los hombres que podrían sentirse amenazados por temas como la violencia, la sexualidad o el alcoholismo. Vea el estudio de caso.
Fatherhood Project (Proyecto sobre la paternidad) (Sudáfrica) promueve imágenes positivas de los hombres en su papel de padres y alienta un entorno de políticas públicas y programas más propicio para que los hombres participen en la vida de sus hijos. Lo hace mediante una exposición fotográfica itinerante en la que se exhiben imágenes que ponen de manifiesto las posibilidades y dificultades de una relación más estrecha de los hombres con sus hijos. Para más información, visite el sitio web.
Con el bebé ya somos tres: Promoción de la seguridad y el bienestar en las familias que acaban de tener su primer bebé (Australia). Este proyecto de prevención de la violencia dirigido a padres y madres primerizos tiene como objetivo promover la seguridad y el bienestar en esas nuevas familias. Financiado por la Fundación Victoriana de Promoción de la Salud, se trata de un proyecto que se propone identificar los mecanismos para brindar apoyo a los padres y madres primerizos a fin de que actúen de forma respetuosa, responsable y no violenta en cada una de las etapas del proceso de tener el primer bebé y desarrollen y pongan en práctica estos mecanismos. Con el bebé ya somos tres es un proyecto de colaboración basado en asociaciones ya existentes entre servicios de salud y de violencia doméstica. Para más información, vea el documento.

Fathering After Violence (Paternidad después de la Violencia), Fondo para la Prevención de la Violencia Familiar (Estados Unidos). Esta iniciativa nacional elaborada con otras entidades tiene por objeto mejorar la seguridad y el bienestar de las mujeres y los niños alentando a los hombres a renunciar a la violencia y ser mejores padres o mejores ejemplos para sus hijos y compartir en mayor grado su crianza. La iniciativa, que comenzó en 2002, colabora con tres programas de intervención con sede en Boston dirigidos a golpeadores, una organización de respuesta comunitaria coordinada y un programa con niños que han sido testigos de actos de violencia. Este grupo de entidades elaboró conjuntamente las directrices de un programa de estudios y recursos bilingües (vea la sección de recursos más abajo) para su utilización en programas de intervención con golpeadores; recomendaciones de políticas públicas para trabajar con hombres y niños varones; y una monografía dirigida a los profesionales de la salud mental infantil que contiene reflexiones acerca del trabajo con los padres.  

Esta iniciativa también elaboró principios guias para trabajar con padres abusivos. Para más información, consulte el sitio web.

Paternidad Activa (CIDE, Chile) es un programa de sesiones de educación en grupo para que los hombres y los profesionales de los servicios sociales reflexionen sobre el papel de los padres. El programa tiene como objetivo promover los derechos y las responsabilidades de los padres en el cuidado y la crianza de sus hijos. Las actividades de educación en grupo fomentan, entre otras cosas, una reflexión sobre las relaciones de los participantes con sus propios padres en vista de que es conveniente que tanto el personal de los servicios sociales como los hombres participantes piensen primero en sus propias actitudes acerca de la paternidad o tengan en cuenta su propio papel de padres antes de dirigirse a otros sobre esta cuestión. Si bien las sesiones de capacitación estaban inicialmente dirigidas a los hombres, en la práctica la mayoría de los participantes (personal de organizaciones no gubernamentales y organismos gubernamentales de servicios sociales) han sido mujeres. En vez de interpretar este hecho como un fracaso, el personal de CIDE se ha dado cuenta de la importancia de que las mujeres participen en relación con el tema de la paternidad reconociendo su importante función de guardianas que facilitan la participación de los hombres en su calidad de padres, ya sea desde su posición de madres, parejas de hombres, maestras, cuidadoras de niños o personal de los servicios sociales. El manual de facilitador y la folleta de participantes están disponibles en español.

 

Programas que trabajan con padres en la cárcel

¿Por qué es importante trabajar con padres que cumplen penas de prisión?

El aumento del número de hombres reclusos en algunos países guarda una relación directa con la cuestión de la paternidad, habida cuenta de que muchos de ellos tienen hijos. Además, muchos reclusos varones también han vivido situaciones de violencia, tanto antes como durante el cumplimiento de su pena de prisión, por lo que esto constituye un punto de partida conveniente para abordar las cuestiones de la paternidad y el abuso.

 

Iniciativas que trabajan con padres en la cárcel

La National Organisation for the Prevention of Child Abuse and Neglect, NOPCAN, Belice (Organización Nacional para la Prevención del Abuso y el Abandono Infantil) imparte cursos de paternidad a los reclusos varones. Puede verse un vídeo sobre esa iniciativa en inglés.

Recursos para trabajar con padres:

Un hombre puede… ser una figura paterna – Plan de acción para padres y mentores. Elaborada para que los padres enseñen a los niños desde una edad temprana y repetidamente a respetar a las mujeres y las niñas. Vea el documento.

Roots of Equality: Consejos prácticos para padres (Springtide Resources, Canadá). Este folleto de dos páginas expone actividades concretas que los padres (y las madres) pueden realizar para ayudar a sus hijos e hijas a entablar relaciones de amistad positivas y sanas, en particular citas sin violencia. El folleto se encuentra disponible en árabe, chino, español, francés, inglés, punjabi, ruso, somalí y tamil.

Paternidad Activa, Manual para Monitores/as. laborado por Francisca Morales, Sabine Romero y Francisco Aguayo. Disponible en español. El manual de facilitador y la folleta de participantes están disponibles en español.

La paternidad después de la violencia: trabajo con padres abusivos en visitas supervisadas (Fondo para la Prevención de la Violencia Familiar, Estados Unidos). Esta guía tiene como objetivo prestar asistencia a los beneficiarios del programa Refugios seguros: Programa de subvenciones para visitas supervisadas e intercambios seguros (Programa de visitas supervisadas) que procura mejorar la seguridad y el bienestar de las mujeres y los niños trabajando más específicamente con padres abusivos que utilizan estos centros para reunirse con sus hijos. Este documento se concibió en particular para los padres que se han comportado de forma violenta con sus parejas. La guía se basa en dos premisas fundamentales: los hombres que utilizan la violencia deben rendir cuentas de su comportamiento y al mismo tiempo debe alentárseles a cambiarlo; y las mujeres y los niños y niñas pueden beneficiarse de  ello.  Para más información, consulte el sitio web.

Algo que haría mi padre (Fondo para la Prevención de la Violencia Familiar, Estados Unidos). Se trata de un documental de 15 minutos en el que se relatan las historias personales de tres hombres de distintas culturas que crecieron con padres abusivos y tuvieron que adoptar sus propias decisiones en sus relaciones de pareja y como padres. Si bien se concibió inicialmente para utilizarlo en los centros de visitas supervisadas, se puede usar con buenos resultados durante las intervenciones con golpeadores y grupos de trabajo sobre paternidad, así como en talleres y reuniones comunitarias para reflexionar colectivamente sobre cuestiones relacionadas con la violencia en la familia y la paternidad. Sugiere preguntas que pueden formularse para dirigir la reflexión colectiva.  Está acompañado de tres carteles en español e inglés en los que se anima a los padres a reflexionar sobre el legado que dejan a sus hijos mediante imágenes multiculturales atractivas y preguntas que admiten respuestas diversas, como: Eres un modelo de conducta para tus hijos: ¿desearías cambiar algo?  Pueden obtenerse copias gratuitas del DVD y de los carteles en el sitio web.