ESCAPE RAPIDO DE SITIO

La programación siempre debe dirigirse tanto a la seguridad real de las mujeres y niñas como a la sensación de seguridad percibida por las mujeres y niñas.

Las acciones de seguridad comunitaria generalmente abordan dos dimensiones; una dimensión objetiva, que es la victimización, y una dimensión subjetiva, que es la sensación de inseguridad que se manifiesta en miedo y ansiedad. Sin embargo, como las sensaciones de miedo y ansiedad son reales, la seguridad comunitaria también puede considerar al miedo y la ansiedad como parte de la dimensión objetiva. Además, cuando las mujeres y niñas no están protegidas contra la violencia en los espacios públicos o privados, es más probable que sientan miedo, y se sientan excluidas en sus ciudades. Por lo tanto, a pesar que la sensación de miedo que tienen las mujeres y niñas no corresponde directamente con eventos objetivos, puede tener las mismas consecuencias. Cuando una mujer sufre una situación de violencia, tiene un impacto en todas las mujeres porque adquieren conciencia de la posibilidad de sufrir violencia por razón de género – el miedo se transmite y puede ser aprendido como parte del rol de género de las mujeres. Por ello, la programación de ciudades seguras debe abordar tanto la seguridad real como la sensación de seguridad de las mujeres.