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Políticas nacionales, municipales y leyes con perspectiva de género para construir ciudades seguras

¿Qué son las políticas nacionales, municipales y leyes con perspectiva de género para crear ciudades seguras?

Las políticas públicas engloban metas, decisiones y acciones que emprende el gobierno para abordar un problema. Las políticas públicas son conjunto entramados de metas, decisiones, y acciones desarrolladas por los gobiernos para responder ante un problema público identificado como prioritario o que el gobierno actual se comprometió a solucionar (Burijovich; 2005). Una política pública típica propone estrategias de acción, programas que responden a esas estrategias, y metas que las estrategias de acción y programas deben alcanzar. Como con cualquier otra política, las políticas públicas sobre seguridad y protección con enfoque de género implican un proceso que consiste en los siguientes pasos: 1) Identificación del problema; 2) Evaluación del problema; 3) Proponer soluciones al problema; 4) Seleccionar e implementar una o más de las soluciones propuestas (para lo cual se necesita asignar recursos); y 5) Monitorear y evaluar los resultados. Para el desarrollo de cualquier política pública, es importante hacer una evaluación de línea de base, es decir, la fase de identificación del problema va a requerir de la recolección y análisis de información sobre cómo las mujeres perciben la inseguridad, así como datos objetivos sobre violencia de género. Durante esta evaluación de línea de base, así como durante las próximas etapas, es necesario incluir la visión de las mujeres para encontrar la mejor solución al problema, tomando en cuenta sus necesidades y contextos específicos. Se debe incorporar una perspectiva de género en todas las etapas de la planificación y diseño de políticas públicas para iniciativas de seguridad de la población y prevención del delito.


¿Por qué son importantes las políticas de género nacionales y municipales?

Las políticas de género para la seguridad comunitaria y prevención del delito son importantes porque consideran cómo las amenazas reales y las percibidas afectan en forma diferente a mujeres y hombres. Como las mujeres perciben el peligro de sufrir daño personal por violencia o delincuencia de forma diferente que los hombres, los efectos de la delincuencia, la violencia y la inseguridad son vividos también de forma diferente por mujeres y hombres.

 

La seguridad comunitaria y prevención del delito con enfoque de género tienen el objetivo de eliminar los estereotipos y relaciones negativas, y las desigualdades que causan la inseguridad y el delito a nivel local. Tradicionalmente las iniciativas para prevención del delito se han orientado a fortalecer las fuerzas policiales y sistemas de justicia como forma de reducir la delincuencia (Whitzman, 2008b). Sin embargo, los esfuerzos más recientes para prevenir el delito han tomado un giro hacia un abordaje más social mediante la reducción del aislamiento económico y social, y la movilización comunitaria orientada a la prevención de la violencia. (Bodson et al., 2008). Este abordaje está más en línea con el de las ciudades y comunidades seguras. Las políticas municipales con enfoque de género para prevenir la delincuencia y mejorar la seguridad comunitaria son abiertas y participativas. Estas estrategias deben orientarse a empoderar a las mujeres para que tengan roles activos en las acciones emprendidas para aumentar la seguridad (Shaw and Capobianco, 2004).

 

Los programas municipales para prevenir el delito e incrementar la seguridad comunitaria están dirigidos a reducir las causas de la delincuencia y de la inseguridad a nivel local. En general, los programas de seguridad comunitaria o de ciudades seguras están orientados a reducir o eliminar los factores que contribuyen a la exclusión social y económica como forma de atacar las causas originarias del delito y la inseguridad. Al mismo tiempo, estos abordajes involucran a la comunidad para que trabaje con ellos en la identificación de otros elementos de las políticas y programación que contribuyen al delito y la inseguridad a través de una variedad de sectores diferentes tales como gobierno, aplicación del derecho, atención médica, diseño ambiental, y otros (UN-HABITAT Safer Cities Programme s/f; Cowichan Women Against Violence Society, 1999).

Vea la sección sobre en implementación de programas.