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Las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha abordado la violencia sexual ejercida contra las mujeres en situaciones de conflicto adoptando diversas resoluciones al respecto:

  • En la Resolución 1325, adoptada en el año 2000, se pide a los Estados miembros que incorporen una “perspectiva de género” y aumenten la participación en pie de igualdad de las mujeres en la "prevención y solución de los conflictos" y el “mantenimiento y el fomento de la paz y la seguridad”. Se exhorta también a las partes implicadas en un conflicto armado a que cumplan las leyes internacionales que protegen los derechos de las mujeres y las niñas civiles e incorporen políticas y procedimientos que protejan a las mujeres de delitos de género como la violación y la agresión sexual.
  • En la Resolución 1820, adoptada en 2008, se pide que se ponga fin al uso de actos brutales de violencia sexual contra mujeres y niñas como táctica de guerra y a la impunidad de los responsables. Se pide también a las Naciones Unidas y a su Secretario General que faciliten protección a las mujeres y a las niñas en las iniciativas dirigidas por la ONU sobre seguridad, incluidos los campos de refugiados, y que inviten a las mujeres a participar en todos los aspectos de los procesos de paz.
  • En la Resolución 1888, adoptada en 2009, se detallan medidas para aumentar la protección de mujeres y niños frente a la violencia sexual en situaciones de conflicto, como solicitar al Secretario General que nombre a un representante especial para coordinar las misiones, envíe a un equipo de expertos en el caso de situaciones que susciten una preocupación especial y ordene a las fuerzas de mantenimiento de la paz la protección de las mujeres y los niños.
  • En la Resolución 1889, adoptada también en 2009, se reafirma lo expuesto en la Resolución 1325, se condena la persistencia de la violencia sexual contra las mujeres en las situaciones de conflicto y se insta a los Estados miembros de la ONU y a la sociedad civil a que tengan en cuenta la necesidad de proteger y empoderar a las mujeres y a las niñas, incluidas aquéllas vinculadas con grupos armados, en las actividades programáticas que se lleven a cabo después de un conflicto.