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Una base empírica de buenas prácticas en los enfoques del sector de la salud respecto de la violencia contra la mujer

  • Aunque se ha acumulado un gran volumen de conocimientos acerca de los aspectos fundamentales de los programas de salud para abordar la violencia contra la mujer, la relativa falta de evaluaciones de las iniciativas de programación en todo el mundo significa que las pruebas en que se basa un enfoque amplio de salud siguen siendo insuficientes. 
  • Aun así, se han realizado varias evaluaciones, la mayoría en pequeña escala, que se centran en diversos aspectos de las intervenciones de salud (en particular la prevención primaria y mejores respuestas) para abordar la violencia contra la mujer. Estas evaluaciones incluyen:
    • Iniciativa regional de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, Región del hemisferio occidental (IPPF/RHO), América Latina 
    • Organización Panamericana de la Salud (OPS), Programa para una Tecnología Apropiada en
    • Salud (PATH), América Latina 
    • Stepping Stones, Sudáfrica 
    • Radar/IMAGE, Sudáfrica 
    • Minga Perú, Perú

 

  • Sobre la base de la experiencia adquirida de estos programas y otros, los enfoques para abordar la violencia contra las mujeres y las niñas en el sector de la salud en general deberían reflejar las estrategias amplias para poner fin a este tipo de violencia y enmarcarse en este contexto. En el módulo sobre elementos básicos de programación se describen los componentes básicos de una estrategia amplia, que incluyen:
    • Invertir en la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, entre otras cosas, cambiar las normas de género y trabajar con hombres y niños; 
    • Introducir o reformar legislación; 
    • Garantizar políticas multisectoriales y planes nacionales de acción integrales; 
    • Garantizar recursos y partidas presupuestarias; 
    • Promover la prevención primaria (en los diferentes sectores); 
    • Fortalecer los principales sectores; 
    • Elaborar respuestas comunitarias coordinadas; 
    • Trabajar con grupos clave;  
    • Garantizar el fomento de la capacidad; 
    • Llevar a cabo investigaciones, recopilación de datos y análisis; 
    • Promover la vigilancia y rendición de cuentas nacional.

 

  • Además de estas estrategias amplias, las estrategias específicas del sector de la salud incluyen:
    • Utilizar un enfoque sistémico respecto de los servicios de salud, que incluya las políticas, los protocolos, la infraestructura, los suministros, la capacidad del personal para prestar apoyo médico y psicosocial de buena calidad, la capacitación de personal y otras oportunidades de desarrollo profesional, la documentación de casos y los sistemas de datos, el funcionamiento de redes de remisión, evaluaciones de la seguridad y el peligro, entre otras cuestiones pertinentes a los contextos y programas específicos;
    • Promover leyes, políticas y protocolos en apoyo de la atención amplia de los supervivientes y garantizar que los proveedores de servicios de salud comprendan las leyes, políticas y protocolos pertinentes;
    • Invertir en equipo y suministros necesarios para la atención amplia;
    • Garantizar una respuesta de calidad, por ejemplo, mediante centros integrales, servicios integrados en una instalación o la remisión a otras instalaciones o servicios de salud o servicios en sectores distintos al de la salud (por ejemplo, apoyo policial, social y jurídico);
    • Establecer sistemas normalizados de recopilación y gestión de datos dentro de las instalaciones de salud y entre estas;
    • Institucionalizar la capacitación de los proveedores de servicios de salud;
    • Aumentar la disponibilidad de los exámenes forenses, por ejemplo mediante examinadores de enfermería;
    • Mejorar la vigilancia y evaluación de la calidad del cuidado;
    • Impartir educación comunitaria acerca de la violencia contra la mujer y la disponibilidad de servicios;
    • Abordar las necesidades de las poblaciones específicas, incluidos los adolescentes, las mujeres y niñas con discapacidad, las trabajadoras sexuales, las poblaciones indígenas y las minorías étnicas, y las mujeres seropositivas, entre otras.
    • También es fundamental que el sector de la salud comprenda las responsabilidades específicas relacionadas con el tipo de violencia de que se trata.  

 

  • Por ejemplo, el marco que figura a continuación propone aspectos fundamentales de un enfoque amplio de servicios posteriores a la violencia sexual:

 

 

Marco de un modelo amplio de prevención de la violencia sexual y de género, y atención y apoyo a las víctimas

1.         Gestión médica de la violencia sexual en el primer punto de contacto con los supervivientes.

2.         Asesoramiento psicológico de los supervivientes de violaciones.

3.         Enfoques sensibles para tratar a los niños y las niñas supervivientes de la violencia sexual y alentar y ayudar a los supervivientes de sexo masculino a que se presenten.

4.         Reunión de pruebas forenses (en el centro de salud durante la gestión médica y/o en la comisaría) y creación de una serie de pruebas que pueda utilizarse durante un juicio.

5.         Fuertes vínculos entre la policía y el centro de salud que permitan la remisión de incidentes a cualquiera de los dos para que, si procede, la policía pueda incoar procesos ante el poder judicial. Garantía de que las actuaciones iniciadas por la policía pasen al poder judicial.

6.         Estrategias de prevención nuevas o reforzadas de base comunitaria que sean pertinentes y apropiadas para el contexto local y que guarden una relación directa con las estructuras médicas y policiales más próximas.

7.         El problema de la violencia física (y psicológica o emocional) doméstica o en la pareja  se aborda por medio de:

                - Mensajes transmitidos durante las estrategias de prevención;

               - Detección de señales y síntomas de este tipo de violencia durante     

                 consultas médicas de rutina. 

Extraído de Consejo de Población, 2008b. Sexual and Gender Based Violence in Africa: A Literature Review (La violencia sexual y de género en África: Examen bibliográfico), pág. 2.

 

  • En el caso de la violencia en la pareja, los agentes fundamentales del sector de la salud podrían ejercer las responsabilidades que se describen a continuación (organizadas por niveles del sistema de salud, desde proveedores individuales hasta el ministerio de salud):

 

 Cuadro 1. Formas de abordar la violencia en la pareja, según el tipo de proveedor

Enfermero/trabajador de la salud

Clínica/entorno sanitario

 

Hospital

 

Ministerio de Salud

 

Estar informado de los tipos, el alcance y las causas subyacentes de la violencia

 

Formular políticas sobre la violencia contra la mujer

Aceptar remisiones y actuar como punto de referencia de clínicas u otros servicios que se ocupan de la violencia contra la mujer

 

Condenar públicamente la violencia contra la mujer

Detectar casos de abuso durante las consultas de salud reproductiva

Velar por que haya privacidad en las consultas

 

Estar informado de los tipos de violencia, sus causas subyacentes y consecuencias

Prestar apoyo emocional a las mujeres validando sus experiencias de manera imparcial y estar dispuestos a escuchar

Exhibir carteles y folletos en los que se condena la violencia contra la mujer

Elaborar protocolos sobre el tratamiento de la violación, el abuso sexual de los niños y otras formas de violencia

Apoyar la formulación de políticas y protocolos sobre diferentes formas de violencia contra la mujer

Suministrar cuidado clínico apropiado (por ejemplo, anticonceptivos de emergencia, pruebas de embarazo y pruebas de detección y  tratamiento de enfermedades de transmisión sexual y el VIH)

Prestar apoyo al personal interesado en ayudar a las mujeres que han experimentado la violencia y promover el acceso del personal a la capacitación apropiada

Garantizar que el personal esté debidamente capacitado para tratar casos de violación, abuso sexual infantil y otras formas de violencia

Incorporar programas de estudio especializados sobre la violencia contra la mujer en la capacitación de los trabajadores de la salud

Documentar las consecuencias médicas de la violencia

Prestar apoyo al personal que ha experimentado violencia en la pareja

Formular declaraciones sobre el carácter inaceptable de la violencia

Vigilar y evaluar las iniciativas para abordar la violencia en la pareja

Mantener la confidencialidad

Crear vínculos con otras organizaciones locales que trabajan para abordar el problema de la violencia de género

Prestar apoyo al personal interesado en ayudar a las mujeres que han experimentado la violencia y promover el acceso del personal a la capacitación apropiada

Participar activamente en iniciativas multisectoriales sobre la violencia en la pareja

Remitir a las mujeres a servicios y recursos comunitarios, si existen

 

Participar activamente en iniciativas multisectoriales sobre la violencia en la pareja

 

Extraído de Watts y Mayhew, 2004. Reproductive Health Services and Intimate Partner Violence: Shaping a Pragmatic Response In Sub-Saharan Africa, (Servicios de salud reproductiva y violencia en la pareja: Una respuesta pragmática en África Subsahariana). International Family Planning Perspectives 30, núm. 4, pág. 210.

 

Otros recursos:

Gender-Based Violence, Health and the Role of the Health Sector (Violencia de género: La salud y el sector de la salud) (Banco Mundial). Disponible en inglés.

Addressing Gender-Based Violence: A Critical Review of Interventions (Respuesta a la violencia de género: Examen crítico de las intervenciones), The World Bank Observer. 2007; 22: 25-51 (Morrison, A., Ellsberg, M. y Bott, S., 2007).  Disponible en inglés.

Tackling Domestic Violence: Effective Approaches and Interventions (Tratamiento de la violencia doméstica: Enfoques e intervenciones eficaces), Home Office Research Study, núm. 290, Ministerio del Interior, Londres (Hester, M., y Westmarland, N.,  2005). Disponible en inglés.