ESCAPE RAPIDO DE SITIO

Realizar un análisis de la situación del sector de la salud

  • Como primer paso fundamental debe realizarse un análisis y registro de la situación para determinar el papel actual del sector de la salud en relación con la violencia contra las mujeres y las niñas. Este tipo de evaluación es fundamental para planificar y estandarizar la calidad de la atención entre los diferentes tipos de proveedores de servicios y para coordinar los esfuerzos. Las evaluaciones periódicas también ayudarán a vigilar la eficacia de las medidas y a determinar brechas y problemas que deberían abordarse (Bott y otros, 2004).
  • Debería realizarse un análisis general de la situación en diferentes niveles. A nivel nacional y subnacional, este debería centrarse en la aplicación de las leyes, las políticas y los protocolos, así como en las estructuras de coordinación, la financiación y otros recursos. A nivel de los servicios, podría centrarse en las políticas y los protocolos institucionales, así como en la variedad y calidad. A nivel del proveedor, un análisis de la situación podría examinar los conocimientos, las conductas y las prácticas del proveedor. A nivel comunitario, debe examinar el tipo y la naturaleza de la violencia, las actitudes de búsqueda de ayuda, las necesidades en materia de salud y el modo en que se perciben el acceso a los servicios y su calidad.
  • El análisis de la situación puede considerarse una intervención en sí misma, dado que pone en  marcha el debate público sobre la violencia contra las mujeres y las niñas y promueve la concienciación y el diálogo entre los agentes clave y en la comunidad. No obstante, es fundamental que todas las investigaciones sobre la violencia contra la mujer se orienten hacia la acción, a fin de que el objetivo de los estudios sea mejorar el bienestar de las supervivientes.
  • Al planificar un análisis de la situación, es esencial actuar de acuerdo con directrices éticas y respetar las normas éticas y de seguridad para la recolección de información sobre la violencia contra las mujeres y las niñas de la OMS.

 

A QUIÉN EVALUAR

QUÉ EVALUAR

CÓMO EVALUAR

  • Interesados y agentes clave encargados de formular políticas y protocolos.
  • Interesados y agentes clave que participan en la coordinación.
  • Interesados y agentes clave que proporcionan servicios.
  • Miembros de la comunidad.
  • Dirigentes de la comunidad.
  • Organizaciones de mujeres.

A nivel nacional y subnacional

  • Si existen leyes y políticas que promueven la protección de las mujeres y las niñas y brindan apoyo a la prestación de servicios de salud éticos y seguros.
  • Si hay planes de salud, protocolos u otros marcos de orientación y si reciben financiación. 
  • El nivel de aplicación de las políticas, los planes y los protocolos, incluidos los embotellamientos y las brechas, la infraestructura, la capacidad en materia de recursos humanos, los obstáculos al acceso de los distintos subgrupos de la población y las corrientes de recursos, entre otros factores institucionales y administrativos. 
  • Si hay un mecanismo de coordinación institucional a nivel nacional y/o subnacional, el modo en que funciona, los interesados que participan y los que no participan y deberían hacerlo.
  • Si hay servicios de prevención y su alcance; cuál es el organismo encargado (el gobierno, los grupos de mujeres, ONG u otros); cuáles son los grupos destinatarios; y la eficacia de las intervenciones.

A nivel de la prestación de servicios (centros y proveedores)

  • Si hay servicios de salud para supervivientes de la violencia doméstica, la violencia sexual y otras formas de violencia contra las mujeres y las niñas en el país o la región. 
  • Qué organismos ofrecen estos servicios (el gobierno, grupos de mujeres, ONG, etc.).
  • Dónde se concentran los servicios y dónde hay brechas.
  • La financiación y el costo para las supervivientes. 
  • El nivel de calidad y las experiencias de las usuarias.
  • Quién accede a los servicios y quién no.
  • Los servicios disponibles en diversos tipos de centros de salud (incluidos hospitales, salas de urgencia de hospitales, centros de atención integral y clínicas de salud reproductiva; en la atención prenatal, las pruebas voluntarias de detección del VIH/SIDA, el asesoramiento o la prevención y los programas de atención y cuidado).
  • Si los centros ofrecen seguridad (por ejemplo, un guardia de seguridad o la presencia de la policía) y confidencialidad (por ejemplo, sustituyendo el nombre de la paciente por un número de paciente o un alias).

A nivel de la comunidad

  • Formas básicas de violencia.
  • Conductas de solicitud de ayuda y disponibilidad de los servicios de remisión.
  • Obstáculos para la solicitud de ayuda.
  • Vulnerabilidades y necesidades de los grupos marginados.
  • Analizar las evaluaciones existentes.
  • Realizar entrevistas con informantes clave entre los interesados pertinentes.
  • Organizar grupos de discusión.
  • Realizar observaciones sobre el terreno.
  • Analizar las evaluaciones existentes.
  • Realizar entrevistas con informantes clave entre los interesados pertinentes.
  • Organizar grupos de discusión.
  • Realizar observaciones sobre el terreno.

Adaptado de Ward, J., 2010, Guidelines on Coordinating GBV Interventions in Humanitarian Settings (Directrices para la coordinación de las intervenciones contra la violencia de género en situaciones humanitarias). Nueva York: GBV AOR Working Group y Bott, S., Guedes, A., Guezmes, A. y Claramunt, C., 2004. Fortaleciendo la respuesta del sector de la salud a la violencia basada en género. Manual de referencia para profesionales de salud en países en desarrollo.  Nueva York: IPPF/RHO. Disponible en inglés y español.

 

Estudio de casos: La “Ruta crítica” en América Central y América del Sur (Organización Panamericana de la Salud)

La labor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la esfera de la violencia contra la mujer comenzó con la investigación “Ruta crítica”, que documentó y permitió comprender a fondo por primera vez lo que ocurría a las mujeres cuando rompían el silencio y buscaban ayuda activamente en los servicios estatales, las iglesias y las escuelas de su comunidad, e incluso con los vecinos y los familiares. La investigación “Ruta crítica” se realizó en 16 comunidades de los 10 países incluidos en los dos proyectos de la OPS destinados a abordar la violencia contra las mujeres y las niñas. Estos países fueron: Belice, Bolivia (Estado Plurinacional de), Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Perú. Las comunidades en que se realizó la investigación reflejan la diversidad de entornos rurales y urbanos de América Latina, así como la de sus grupos étnicos. La OPS y sus contrapartes de los ministerios de salud seleccionaron las comunidades sobre la base de su tamaño, la disponibilidad de servicios básicos y la existencia de ONG u organizaciones de mujeres. Los participantes de cada comunidad incluyeron entre 15 y 27 mujeres de 15 años o más que eran objeto de actos de violencia en ese momento y que habían contactado con un proveedor de servicios en los 24 meses anteriores. Se entrevistó un mínimo de 17 proveedores de los distintos tipos de centro de servicios en cada comunidad. El análisis de los datos se basó en la interpretación de un cuestionario estructurado. Se grabaron y transcribieron las entrevistas para un análisis detallado. Los investigadores trabajaron en estrecha colaboración con equipos comunitarios para aumentar sus competencias y conocimientos a fin de reunir, analizar y utilizar los resultados. La “Ruta crítica” utiliza una metodología interactiva cualitativa con un protocolo normalizado traducido y adaptado en función de los distintos grupos étnicos. La información se reúne mediante entrevistas pormenorizadas a las mujeres y entrevistas semiestructuradas a los proveedores de servicios en las esferas de la salud, el cumplimiento de la ley, el sistema judicial, la educación, la religión y las ONG, así como mediante grupos de discusión con miembros de la comunidad. Para una explicación del protocolo de investigación utilizado en la “Ruta Crítica”, así como herramientas de investigación, incluidas las entrevistas a informantes clave con representantes del sector, la guía para realizar entrevistas a las supervivientes y las directrices para grupos de discusión, véase la publicación en inglés y español.

Luego de la investigación “Ruta crítica”, se estableció un protocolo para realizar evaluaciones rápidas. Realizar una investigación “Ruta crítica” simplificada puede ser un método útil cuando es necesario generar información básica pero no se dispone de tiempo, recursos o personal suficientes para llevar a cabo una investigación más exhaustiva como la descrita más arriba. En una investigación “Ruta crítica” simplificada se entrevista a las supervivientes de la violencia y a los proveedores que brindan servicios, como organizaciones de la salud, jurídicas, policiales y no gubernamentales, para evaluar la experiencia de las supervivientes, mejorar la calidad y permitirles superar obstáculos en determinados puntos del proceso que va de los sistemas de salud a la remisión. Para una descripción del “protocolo para una evaluación rápida” y ejemplos de las herramientas adaptadas, véase el manual en inglés y español

Fuente: extracto de Velzeboer, M., Ellsberg, M., Arcas, C. y García-Moreno, C., 2003. La violencia contra las mujeres: responde el sector salud. Washington, DC: OPS,  págs. 9 a 11.

Otros recursos de investigación: 

Dando prioridad a las mujeres: Recomendaciones éticas y de seguridad para la investigación sobre la violencia doméstica contra las mujeres (OMS, 2001). Disponible en español, francés, e inglés.

Recomendaciones éticas y de seguridad de la OMS para entrevistar a mujeres víctimas de la trata de personas (OMS, 2003). Disponible en armenio, bosnio, croata, español, inglés, japonés, rumano, ruso y serbio.

Researching Violence against Women: A Practical Guide for Researchers and Activists (Investigando la violencia contra las mujeres. Una guía práctica para la investigación y la acción), capítulo 2: Ethical Considerations for Researching Violence Against Women (Consideraciones éticas para la investigación de la violencia contra la mujer) (Path, 2005). Disponible en inglés.

WHO Ethical and Safety Recommendations for Researching, Documenting and Monitoring Sexual Violence in Emergencies (Recomendaciones de ética y seguridad de la OMS para la investigación, la documentación y el monitoreo de la violencia sexual en situaciones de emergencia) (OMS, 2007). Disponible en francés e inglés.

Herramientas de referencia para realizar análisis de la situación:

How to Conduct a Situation Analysis of Health Services for Survivors of Sexual Assault:  A Guide  (Guía para realizar un análisis de la situación de los servicios de salud para las supervivientes de la agresión sexual) (Iniciativa de investigaciones sobre violencia sexual, 2006). Disponible en inglés.

Needs Assessment Checklist for Clinical Management of Survivors of Sexual Violence (Lista de verificación de las necesidades para el tratamiento clínico de las supervivientes de la violencia sexual) (OPS, 2010). Disponible en inglés y francés.

Un enfoque práctico de la violencia de género: Guía programática para proveedores y encargados de servicios de salud (Billings/Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), 2001). La guía brinda orientación pormenorizada para planificar y realizar la evaluación y el tratamiento de los casos de violencia de género en los servicios de salud reproductiva en zonas de bajos recursos. Disponible en español, francés e inglés.

Diagnóstico rápido de la situación en Fortaleciendo la respuesta del sector de la salud a la violencia basada en género. Manual de referencia para profesionales de salud en países en desarrollo (Federación Internacional de Planificación de la Familia, Región del hemisferio occidental, 2004). Véanse las págs. 18 a 21. Disponible en español e inglés.

Situación de los servicios médico-legales y de salud para víctimas de violencia sexual en Centroamérica (Claramunt, M. y Cortés, M./OPS, 2003).  Véase el anexo 3, “Contenido de informes nacionales”, págs. 61 y 62; cuadro 8, “Existencia de profesionales por tipo de institución Honduras,” pág. 25; cuadro 14, “Número de instancias por país,” pág. 33; cuadro 17, “Número de instancias por 100.000 habitantes Belice”, pág. 34. Disponible en español.

Twubakane Gender-Based Violence/ Preventing Mother to Child Transmission Readiness Assessment (La violencia basada en el género en Twubakane. Evaluación del grado de preparación para la prevención de la transmisión de madre a hijo) (IntraHealth International, 2008).  Disponible en francés e inglés.

Sexual and Reproductive Health for HIV-Positive Women and Adolescent Girls (Salud sexual y reproductiva para mujeres y adolescentes infectadas por el VIH) (Engenderhealth y Comunidad Internacional de Mujeres con VIH/SIDA, 2006).  Esta herramienta de salud reproductiva también puede adaptarse para abordar la violencia contra la mujer; véanse las págs. 201 a 208, 213 y 214. Disponible en inglés.

¡Ver y atender! Guía práctica para conocer cómo funcionan los servicios de salud para mujeres víctimas y supervivientes de violencia sexual (Troncoso, E., D. Billings, O. Ortiz y C. S. Suárez/ Ipas y UNFPA, 2006). Disponible en español.

Consulte otros recursos de evaluación de servicios en la sección Determine las necesidades de un servicio mediante una evaluación.