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Desarrollar políticas nacionales y subnacionales o planes de acción en el sector salud, para la violencia contra la mujer, con enfoque integral

  • Las políticas (o planes de acción) nacionales son necesarias como base y marco de orientación para la prestación de servicios. Pueden brindar información importante sobre cómo deberían aplicarse las leyes pertinentes. 
  • Al nivel más básico las políticas nacionales deberían reconocer la violencia contra la mujer como una cuestión de salud pública y establecer principios para brindar atención a las supervivientes sobre la base de una perspectiva de género y de derechos humanos. Deberían tener en cuenta las necesidades de las poblaciones especiales, incluidas las niñas, y las cuestiones relacionadas con la diversidad, como el idioma, el grupo étnico y la cultura (Ellsberg y Arcas, 2001).
  • Además, las políticas nacionales deberían detallar un plan de aplicación, que puede incluir la manera de aumentar progresivamente los servicios y recursos y la forma en que se financiarán (Claramunt y Cortés, 2003).
  • En algunos casos, los servicios y programas del sector de la salud que abordan la violencia contra las mujeres y las niñas pueden integrarse en una  política nacional más amplia relativa a la violencia contra la mujer que coloca al sector de la salud dentro de un marco multisectorial que subraya la cooperación, la división del trabajo y las redes de remisión entre todos los sectores clave que intervienen en la prevención de la violencia y la respuesta a ella. Los componentes de las políticas nacionales que afectan al sector de la salud pueden incluir una gama de servicios de apoyo para las víctimas o supervivientes, la divulgación educativa para la prevención y para informar a las mujeres de sus derechos y los recursos disponibles, y el fomento de la capacidad del personal y los funcionarios. Las políticas nacionales multisectoriales también deberían incluir servicios del sector judicial y de la seguridad destinados a enjuiciar, sancionar y rehabilitar a los autores. Generalmente, si existe una política nacional multisectorial sobre la violencia contra la mujer, el sector de la salud debería elaborar planes de acción, protocolos o directrices específicos del sector que aborden las principales formas de este tipo de violencia y el cuidado de la salud de las supervivientes.   
  • Las políticas nacionales también pueden centrarse en la forma de integrar la violencia contra la mujer en diferentes tipos de servicios de salud, especialmente los que más utilizan las mujeres (por ejemplo, los servicios de salud reproductiva). Es importante examinar los marcos de salud complementarios, dado que muchas mujeres víctimas de la violencia raramente solicitan ayuda de un servicio independiente. Es más probable que lo hagan en los servicios de salud de los hospitales, las clínicas y otros centros de atención primaria y secundaria de la salud y los que brinden atención sanitaria a sus hijos; por lo tanto, es importante garantizar que los distintos marcos de salud tengan en cuenta la violencia contra las mujeres y las niñas (Colombini, Mayhew y Watts, 2008).
  • Las políticas nacionales deberían servir de modelo para otras políticas formuladas a nivel subnacional (regional, de distrito, etc.). Las políticas subnacionales son útiles para contextualizar la política nacional. También pueden formularse en lugar de una política nacional cuando esta no existe.

TEMA

EJEMPLOS de políticas nacionales de salud que abordan la violencia contra la mujer

Política nacional relativa a la violencia doméstica 

En 2010, el Gobierno del Reino Unido publicó Improving Services for Women and Child Victims of Violence: the Department of Health Action Plan (Mejorar los servicios para mujeres y niños víctimas de la violencia. Plan de acción del Ministerio de Salud), que articula el papel del Ministerio de Salud respecto de las pruebas y la información, la concienciación, la capacitación de su personal y la mejora de la calidad de los servicios.

 

En 2008, el Gobierno de Australia estableció un Consejo Nacional integrado por 11 miembros para brindar asesoramiento sobre la elaboración de un Plan nacional basado en datos empíricos para reducir la violencia contra las mujeres y sus hijos. En 2009, el Consejo elaboró Time for Action: the National Council’s Plan for Australia to Reduce Violence against Women and their Children 2009-2021 (Momento de actuar. Plan de acción del Consejo Nacional para reducir la violencia contra las mujeres y sus hijos en Australia 2009-2021). El Plan de acción nacional tiene previsto reunir las iniciativas de todos los sistemas de servicios en aras de los objetivos comunes de prevenir la violencia, administrar justicia para las víctimas y mejorar los servicios.

 

En 2007, el Gobierno de Turquía puso en marcha el Combating Domestic Violence Against Women National Action Plan (2007-2010) (Plan de acción nacional para combatir la violencia contra la mujer), de tres años de duración. El Plan se centra en la incorporación de la violencia contra la mujer en diferentes tipos de servicios de salud mediante la participación amplia del Ministerio de Salud en la etapa de ejecución.  

 

Política nacional relativa a la  violencia sexual

El Cross-government Action Plan on Sexual Violence and Abuse (Pan de acción de todo el sector público sobre la violencia y el abuso sexuales) del Reino Unido expresa el compromiso del Gobierno de mejorar el acceso a la justicia penal, incrementar la disponibilidad de una amplia gama de servicios y prevenir la violencia y el abuso sexuales. Incluye las funciones y responsabilidades de todos los organismos participantes, incluidos la policía, el Ministerio Público de la Corona, los tribunales, el Servicio Nacional de tratamiento del delincuente, las autoridades locales, las organizaciones voluntarias y comunitarias, los centros de remisión para casos de agresión sexual, las fundaciones para la atención primaria o las juntas locales de salud y los proveedores y profesionales externos de servicios forenses.

Otras políticas nacionales que contienen elementos relacionados con la violencia 

El Plan de desarrollo sectorial 2010-2020: Hacia la salud universal, de Bolivia, incluye prioridades presupuestales para abordar la violencia de pareja y sexual.

 

El Plan Integrado del Enfrentamiento a la Feminización de la Epidemia de SIDA y otras EST de 2007 del Brasil asigna prioridad a la reducción de la violencia sexual y doméstica contra la mujer como uno de sus cinco objetivos.

 

National Reproductive Health Strategy (2006-2015) (Estrategia Nacional de Salud Reproductiva), de nueve años de duración, del Gobierno de Etiopía aborda la violencia sexual y doméstica así como la mutilación genital femenina y el matrimonio precoz. Por ejemplo, uno de los objetivos de la estrategia es garantizar que se imparta capacitación a todos los nuevos miembros de la policía sobre la protección de los derechos de las mujeres, especialmente los relacionados con la violencia de género, incluidos la mutilación o ablación genital femenina y el matrimonio precoz.  

 

La política y el plan nacional de género sobre el VIH y SIDA del Consejo Nacional para el SIDA, de Papua Nueva Guinea, aborda la violencia de género como un factor importante de la propagación del VIH. El plan dispone objetivos y estrategias para abordar la violencia contra las mujeres.

 

La gestión de la violencia sexual es uno de los principales elementos de la National Reproductive Health Policy (Política Nacional de Salud Reproductiva) del Gobierno de Rwanda (Schechtman, 2008). Otras esferas prioritarias son la maternidad sin riesgo y la salud infantil, la planificación de la familia, la prevención y el tratamiento de lTS incluido el VIH, la salud reproductiva de los adolescentes y los cambios sociales para aumentar el poder de adopción de decisiones de la mujer.

 

El Gobierno de Timor-Leste aborda la violencia sexual y de género de forma integral en su National Reproductive Health Strategy (2004-2015) (Estrategia Nacional de Salud Reproductiva), de once años de duración. Algunas de las prioridades estratégicas son garantizar que la prevención y administración de la violencia de género forme parte de los servicios integrados de salud reproductiva y elaborar comunicación para cambios de conducta sobre cuestiones relacionadas con la violencia sexual, las relaciones sexuales obligadas, la adopción de decisiones equitativas y las cuestiones de género sobre cuestiones sexuales en el seno de la familia.

 

Las National Policy Guidelines for Victim Empowerment (Directrices normativas nacionales para el empoderamiento de las víctimas) del Gobierno de Sudáfrica incluyen la violencia sexual y doméstica. Estas Directrices brindan un marco para una sólida colaboración interdepartamental e intersectorial y para la incorporación de acuerdos institucionales eficaces que faciliten un enfoque múltiple destinado a gestionar el empoderamiento de la víctima. Cabe destacar la naturaleza intersectorial del programa. Además, las Directrices sirven de guía para la formulación de políticas para el empoderamiento de las víctimas específicas de cada sector, el fomento de la capacidad y la ejecución de programas para el empoderamiento de las víctimas por todos los asociados pertinentes. El HIV & AIDS and STI Strategic Plan for South Africa (Plan estratégico sobre el VIH y el SIDA y las ITS de Sudáfrica) 2007-2011 también aborda la violencia de género como factor que aumenta el riesgo de infección por el VIH.

 

Políticas subnacionales 

 

El Departamento de Salud de la provincia de El Cabo Occidental de Sudáfrica ha elaborado su propia política subnacional para abordar la violencia sexual: Survivors of Rape And Sexual Assault: Policy And Standardised Management Guidelines (Supervivientes de la violación y la agresión sexual. Directrices normativas y para la gestión normalizada).  

 

En el Canadá, la provincia de Ontario ha elaborado su propia política subnacional para abordar la violencia doméstica: A Domestic Violence Action Plan for Ontario (Plan de acción sobre la violencia doméstica de Ontario).