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Gestión del riesgo

El personal de seguridad debe tomar medidas específicas para mitigar/ administrar el riesgo de violencia en el futuro de la siguiente manera:

  • Derivar a las mujeres o acompañarlas a albergues o alojamientos alternativos seguros
  • Solicitar, según sea necesario, condiciones estrictas para la liberación de los agresores, incluidos toque de queda, orden de prohibición de contacto, abstenerse de consumir alcohol, prohibir la posesión de armas y buscar y asistir a sesiones de orientación
  • Vigilar e imponer fianza/condiciones de liberación antes o después del juicio
  • Notificar a las víctimas antes de liberar a un agresor
  • Investigar denuncias de amenazas recibidas por las mujeres (UNODC, 2010).

Ejemplo: Marco para la evaluación del riesgo de violencia familiar y la gestión del riesgo en Victoria (Australia)

Ante la necesidad de ofrecer una respuesta integral a la violencia familiar y a raíz del Comité Ejecutivo para Reducir la Violencia Familiar, a nivel nacional, el gobierno de Victoria (Australia) desarrollo y probó en 2007 un marco de evaluación del riesgo familiar que promueve respuestas integrales a la violencia familiar. El marco está diseñado para uso de varios actores que puedan interaccionar con mujeres, niñas y niños en riesgo (por ej. docentes, profesionales de enfermería y de otros servicios de salud) o brindar apoyo directo a sobrevivientes, incluida la policía, autoridades de servicios de vivienda, funcionarios de protección al menor, secretaría de los tribunales y otros prestadores de servicios en todos los sectores. El marco establece seis componentes para identificar y responder a la violencia familiar:

  1. Un entendimiento del riesgo y la violencia familiar compartido por todos los prestadores de servicios
  2. Un enfoque estandarizado para evaluar el riesgo
  3. Canales apropiados de derivación e intercambio de información
  4. Estrategias de gestión de riesgos incluida la evaluación continua y gestión de casos
  5. Recolección de datos y análisis consistentes para asegurar que el sistema pueda responder a las prioridades cambiantes, y
  6. Estrategias y medidas de calidad que sustenten una filosofía de continua mejora.

El marco se presenta en un manual con orientación detallada acerca de cada área componente, específica para los roles de diferentes agencias y actores (tales como la policía) de modo de asegurar que las respuestas sean consistentes en todo el sistema y más eficaz para las sobrevivientes. Esto asegura el uso y fortalecimiento de los protocolos existentes, tales como el Código de prácticas de investigación de violencia familiar, de la policía, en lugar de crear nuevas pautas para responder a la violencia. Una variedad de materiales de capacitación, complementan al manual, incluidas guías, videos y materiales de capacitación de instructores que han sido utilizados para implementar el marco.  

Fuente: Family Violence Coordination Unit. 2007. “Family Violence Risk Assessment and Risk Management Framework.” Estado de Victoria. Melbourne.

 

Práctica promisoria: El Modelo del servicio policial para la evaluación del riesgo de violencia doméstica (Reino Unido)

Este modelo propone la práctica de evaluación y gestión del riesgo en los siguientes pasos: 

1. El patrullero hace una evaluación inicial del riesgo: Los patrulleros y su supervisor deben identificar los factores de riesgo y decidir el nivel de intervención necesaria. Formulario 1, que se debe completar para cada incidente. El siguiente paso depende del nivel de riesgo identificado. 


2. El oficial investigador hace una evaluación del riesgo: Sigue un segundo formulario de preguntas orientado por los principios SPECCS (por sus siglas en inglés): 

Separación: las víctimas que están tratando de dejar una relación corren mayor riesgo de violencia letal. Muchos incidentes ocurren como resultado del contacto por los hijos o hijas o disputas sobre la custodia.

Embarazo / nacimiento nuevo: la violencia doméstica puede comenzar o empeorar durante un embarazo.

Aumento: es importante identificar la intensificación y repetición de incidentes ya que es probable que la violencia doméstica se repita y que sea cada vez más grave.

Temas culturales/ sensibilidad: La violencia doméstica puede tomar distintas formas dentro de ciertas comunidades; las necesidades de la sobreviviente pueden variar entre grupos con diferentes idiomas, religiones o cultura, y puede requerir medidas de protección y seguridad (por ej. las mujeres y niñas que corren riesgo de ser víctimas de crímenes por “honor”), así como esfuerzos especializados cuando se percibe racismo u otra forma de discriminación que impida que la mujer acceda a servicios de apoyo.

Persecución: las llamadas, mensajes de texto, cartas, persecución, y otras acciones intimidantes y amenazantes se vinculan con un mayor riesgo de violencia, especialmente si un acechador ha mantenido una relación íntima con la mujer o niña. La persecución y la agresión física también se asocian con el riego de asesinato e intento de asesinato.

Agresión sexual: Las mujeres que han sido abusadas sexualmente por su pareja corren mayor riesgo de sufrir violencia grave, incluido el feminicidio. Quienes denuncian una agresión sexual suelen tener antecedentes de violencia doméstica, se haya denunciado o no, y uno de cada 12 agresores denunciados por agresión sexual son considerados delincuentes peligrosos.

 

3. Se pone en práctica un plan de intervención, siguiendo ciertas pautas

Una vez que se identificó el riesgo se deben considerar varios niveles de intervención/prevención.

  • Derivación a otros servicios (por ej. apoyo a víctimas, refugio, abogado)
  • Acción directa (por ej. iniciar proceso legal, cautela, advertencia de acoso)
  • Acción proactiva (por ej. recolectar pruebas, instalar vigilancia, emitir alarma de pánico, desarrollar un plan de seguridad, designar un contacto de seguridad)

Gestión del riesgo: El modelo también indica opciones para la gestión del riesgo (RARA): 

Alejar el riesgo: arrestando al sospechoso y obteniendo la detención preventiva.

Evitar el riesgo: trasladando a la victima/testigo importante a otro alojamiento o albergue que el perpetrador no conozca.

Reducir el riesgo: con intervención conjunta/plan de seguridad para la víctima, y metas más estrictas y uso de legislación proactiva.

Aceptar el riesgo: referir continuamente a la evaluación del riesgo, planificación multiagencial continua de las intervenciones, respaldo y consentimiento de la víctima y focalización en el agresor dentro del formato de Evaluación Proactiva y Proforma de Asignación de Tareas y Panel de Protección Pública. 

Adaptado de: Richards, L. 2003. “Metropolitan Police Service Domestic Violence Risk Assessment Model.” Metropolitan Police. London.

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